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miércoles, 23 de marzo de 2016

LXXX Aniversario del Rvdo. Sr. D. Joaquín María de los Reyes García Romero

Rvdo. D. Joaquín María de los Reyes García
(Granada, 1851 - Granada, 1936)
Hace hoy exactamente 80 años fallecía don Joaquín María de los Reyes García-Romero, uno de los más preclaros hijos de Granada.

Murió con 84 años de edad, y puede decirse que su vida estuvo siempre dedicada al estudio y a la caridad. Licenciado en Derecho y doctor en Filosofía y Letras, se ordenó después sacerdote en 1889.

Fue catedrático de los Institutos de Barcelona y de Granada, y luego de la Universidad granadina y del Seminario del Sacro Monte. Dominaba perfectamente el griego, latín, hebreo, francés e italiano. Desempeñó, entre otros cargos, el de rector del Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago.

En la tercera guerra carlista (1872-1876) huyó de Granada, refugiándose en Orán, desde dónde embarcó para Francia a fin de ganar la frontera española y servir en las filas de Don Carlos. Fue profesor de la Academia Militar de Oñate.

Dejó numerosas obras escritas. Fue un constante colaborador de la Prensa católica, y era orador de fácil palabra. En 1917 organizó el homenaje al P. Suárez, y por encargo de la Academia Española pronunció en Madrid un discursó en honor de Lope de Vega.

En los últimos años de su vida, aunque había perdido la vista, seguía sus actividades, y más tarde, ya impedido, inició el movimiento de Acción Católica en Granada, por medio de la Asociación «El Criterio», precursora de la Juventud católica.

Era hermano del jesuíta padre Rafael María de los Reyes. Pudo haber reunido un capital muy importante; pero todos sus ingresos los dedicaba a obras de caridad. La hermosa biblioteca que poseía la donó en vida a la Asociación de Estudiantes Católicos.

Fuentes:
La Vanguardia (Barcelona, 24 de marzo de 1936)
Cervantes Virtual

martes, 22 de marzo de 2016

Semana Santa en Granada: Procesión de Nuestra Señora de los Dolores

Como todos los Lunes Santos desde 1939, ayer procesionó por las calles de Granada Nuestra Señora de los Dolores.

La Real Cofradía Ntra. Sra. de los Dolores fue fundada por el laureado Tercio de Requetés Isabel la Católica de Granada y aun exhibe en la procesión la Bandera del Tercio, así como el emblema del Requeté en los hábitos y el manto de la Santísima Virgen.

Varios tradicionalistas hemos visto desfilar por la carrera del Darro de regreso a la iglesia de San Pedro y San Pablo la venerada imagen de Nuestra Señora y grabado el vídeo que reproducimos abajo.



jueves, 10 de marzo de 2016

A LOS HEROICOS MÁRTIRES DE LA BANDERA TRADICIONAL

A los Mártires de la Comunión Católico-Monárquica

A vosotros, mártires de la Tradición cuyos heroicos hechos se encuentran consignados en la Historia constituyendo una de sus más brillantes páginas, la patria por orden de nuestro Augusto Jefe, os consagró el día de hoy.

Sí, vosotros representáis el genuino y caballeresco carácter español: por eso la patria viste hoy de luto recordando las proezas de sus héroes y el valor de sus mártires. ¡Sí, hoy es día de luto para España! ¡Oremos, pues por esos valientes; oremos por nuestros hermanos!

¡Nobles compañeros que disteis vuestra generosa sangre en defensa de la más santa de las causas y por la verdadera libertad, descansad en vuestras tumbas! Vuestra empresa digna es de soldados de la Religión y del trono. La patria agradecida a tan sublime abnegación os dedica el recuerdo que merecéis. Vuestra sangre será semilla de nuevos entusiasmos y germen de nuevos campeones.

Y nosotros los carlistas granadinos, reclutas disponibles de nuestro Rey, cuando lo disponga, seguiremos la obra que hace años emprendisteis, y con la ayuda de Dios el éxito coronará nuestros esfuerzos, nuestra será la victoria, para castigo de los verdugos de la patria.


HIMNO.

Al clamor de la Patria afligida
Raza de héroes, del polvo salid;
Que a besar vuestra sangre vertida
Hoy acuden los hijos del Cid.

Con la Cruz por bandera y escudo,
Por corona el sangriento laurel
Aun mostráis, en el pecho desnudo
La honda huella del hierro cruel.

Sin desmayo en la lucha homicida,
Del deber escuchando la voz,
Ofrecisteis la sangre y la vida
Por el Rey, por la Patria y por Dios.

Sobre el fúnebre mármol que os cierra
Ruge herido el hispano león;
Y se abate, cubriendo la tierra
Vuestro, ayer, invencible pendón.

Hoy con paso tardío y doliente
Vuestra tumba el guerrero al pisar
De su llanto, en la amarga corriente
Sus laureles arroja quizás.

Vuestra sangre fecunda la Historia
Como fuente inmortal de virtud;
Y reciben su beso de gloria
Las cenizas que ampara la Cruz.




LA VERDAD (Granada, 10/03/1902)

lunes, 7 de marzo de 2016

Discurso del Arzobispo de Granada Dr. D. Balbino Santos y Olivera

En 1951, el Excmo. Sr. Arzobispo de Granada, Dr. Santos y Olivera, pronunciaba, a modo de cierre de la asamblea de la Acción Católica, las siguientes palabras, que bien pueden inspirarnos hoy en nuestro apostolado como seglares:

Excmo. Sr. Dr. D. Balbino Santos Olivera
(Hospital de Órbigo, 1887 — Granada, 1953)
Arzobispo de Granada entre 1946 y 1953
«La labor de la Acción Católica ha de dar copiosos frutos ya que el fin primordial de ella es hacer de cada uno de sus miembros un apóstol no sólo en la casa, sino en la calle, aunque así no lo crean los mundanos, que lo estiman como fanatismo inoportuno e ingerente en campo vedado, y aún algunos católicos apáticos o indiferentes que hablan de ella con la más absoluta incomprensión.

Desgraciadamente, hay todavía auditorios como los de Demóstenes que oyen atentamente cuando se trata de un campeonato de fútbol o del último figurín de la moda y en cambio miran con gran indiferencia y pasividad los graves problemas por los que lucha con su apostolado la Acción Católica, cuando no sólo no es el caso de salvar la vida de un hombre sino la vida eterna de la humanidad. ¿No tiene más valor un alma que nació del espíritu y aliento del. Creador?

Todos pueden contribuir a esta labor de apostolado, todos podemos hacer mucho y todos, en fin, debemos colaborar en esta gran empresa de la salvación de las almas.»


Grandes aplausos ahogaron las últimas palabras de nuestro venerable Prelado.


Hoja oficial del lunes (Granada, 29/10/1951)

domingo, 6 de marzo de 2016

Breve crónica de la misa por los Mártires de la Tradición en Granada

MÁRTIRES DE LA TRADICIÓN. IN MEMORIAM.

Aun cuando el calendario de las efemérides nacionales señala esta fiesta el día 10 de marzo, fiesta instituida por Su Majestad Católica D. Carlos VII de Borbón en 1895 para honrar a los mártires carlistas, hoy, en Granada, hemos asistido a la Santa Misa para, además de cumplir con el precepto dominical (IV Domingo de Cuaresma), ofrecer el Santo Sacrificio en sufragio de los Mártires de la Tradición que ofrendaron sus vidas en defensa de la Fe y de la Patria.

La Santa Misa, celebrada según el rito tradicional (Tridentino), ha tenido lugar en la Capilla de Santa María Reina (apostolado de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X). 

Al término de la misma se ha entonado el glorioso himno TÚ REINARÁS en honor de CRISTO REY.
(Crónica de Juan León).



Numerosas personas han acudido hoy a la Santa Misa por los mártires de la Tradición en Granada procedentes de Jaén, Guadix, Málaga y Madrid, además de nuestra ciudad, para honrar la memoria de los mártires de nuestra Causa tres veces santa. Después de la misa, algunos nos hemos reunido en una taberna para celebrar esta fecha grande del Tradicionalismo español.



viernes, 4 de marzo de 2016

Jesús Comín

Tal día como hoy, un 4 de marzo de 1939, moría el insigne tradicionalista aragonés D. Jesús Comín Sagüés.

Jesús Comín Sagüés
(Zaragoza, 1889 - Zaragoza, 1939)

Abogado español, doctorado en Filosofía y Letras, n. el 19 de abril de 1889 y m. en febrero de 1939.
Perteneció al Cuerpo de Archivos, Bibliotecas y Museos, habiendo ocupado cargos universitarios. Poseía una extensa cultura y se había especializado en estudios políticos, filosóficos, literarios e históricos. Desde los comienzos de su juventud su actuación fue continua, tanto en el campo del catolicismo activo como en el terreno político.

Militó toda su vida en el carlismo, siguiendo la senda de todos sus antepasados. Su abuelo paterno, don Bienvenido Comín, eminente jurisconsulto aragonés y ecritor, fue quien en la famosa Junta de Londres expuso a Carlos VII, y a requerimientos de éste, los fundamentos jurídicos de sus derechos al trono de España, y más tarde, durante la guerra civil, ocupó el cargo de secretario de despacho de don Carlos, encargándose de los asuntos civiles y de Estado. Su padre, Francisco J. Comín, decano de la Facultad de Derecho, fue el redactor de alguno de los magníficos manifiestos de don Jaime de Borbón. Su tío carnal, Pascual Comín, desempeñó el cargo de delegado político de don Jaime en España, a raíz de la disidencia de Mella.

Jesús Comín fue elegido diputado en las elecciones el 19 de noviembre de 1933 y en las del 16 de febrero de 1936. De su labor parlamentaria, amplia y extensa, resalta su famosa intervención sobre la F. U. E. en febrero de 1934, que estuvo a punto de originar la caída del Gobierno y que fue causa, a los pocos días, de la dimisión del ministro de Instrucción pública, así como las interpelaciones sobre Canfranc y Cataluña, la primera de las cuales provocó el viaje a Canfranc de los ministros de Hacienda y Obras públicas, Chapaprieta y Cid. Merecen destacarse también sus profundos trabajos sobre legislación municipal en la Comisión de Gobernación y sus gestiones continuas en pro de los intereses de la región aragonesa.

Propagandista formidable, recorrió toda España tomando parte en innumerables actos carlistas y del Bloque Nacional que presidió Calvo Sotelo. Éste, con quien le unía una gran amistad, tenía un alto concepto de las dotes políticas de Jesús COMÍN, en quien había puesto grandes esperanzas. Fundó el semanario carlista de información El Lunes y colaboró en innumerables periódicos y revistas.

D. Jesús Comín, comandante, conversando con dos alféreces del Requeté aragonés(Fotografía tomada de Documentos y Archivos de Aragón)

Fue jefe regional del Tradicionalismo en Aragón y el alma de la Comunión en tierras aragonesas, a la que dio un impulso gigante. En tiempos de la monarquía de [el llamado] Alfonso XIII tomó parte en cuantas conspiraciones jaimistas se organizaron y rechazó las facilidades de encumbramiento político que se le ofrecieron durante la dictadura del general Primo de Rivera. Plenamente convencido de que solamente por la violencia se salvaría España del estado caótico en que la sumía la República, figuró en todos los complots tramados para destruirla, así como en los preparativos del Movimiento Nacional, prestando relevantes servicios. Demostró siempre gran entusiasmo, patriotismo y actividad y al producirse el Alzamiento presentó en el cuartel de Castillejos, de Zaragoza, gran número de requetés.

El día 20 de julio de 1936 se trasladó a Pamplona para llevar armas al general Mola, y el 22 repitió el viaje, cruzando con gran peligro los pueblos sublevados. En Navarra, merced a sus activas actuaciones, se organizó el tercio de Doña María de las Nieves, con el que marchó el día 24 a Zaragoza, imponiendo con dichas fuerzas la tranquilidad en aquella capital, que abrazó resueltamente el Movimiento liberador y enarboló la bandera española en la Diputación provincial y demás centros oficiales.

La Junta Regional Carlista de Navarra le nombró comandante del Requeté. Al día siguiente, 25 de julio, escoltado por los requetés navarros y aragoneses, llevó y repuso en su antiguo trono del salón de sesiones del Ayuntamiento de Zaragoza la imagen de la Virgen del Pilar que las autoridades municipales sectarias habían sacado de las Casas Consistoriales y que se hallaba en depósito en la Seo. Fundó los tercios de Requetés aragoneses, siendo el primero el del Pilar y haciendo con ellos vida de campaña. Allá donde actuaban sus requetés, estaba siempre él, infundiéndoles, con su presencia y ejemplo, bríos y entusiasmo.

Ocupaba los lugares de mayor peligro, hasta el punto de que las autoridades militares hubieron de llamarle la atención en varias ocasiones ante el riesgo que corría, ya que se acercaba hasta las primeras líneas de fuego. Fue de las primeras personas que entraron en Teruel y Caspe al frente de las fuerzas conquistadoras hasta la frontera con el fin de realizar sus servicios. Ello provocole una pulmonía (agravada a consecuencia de las lesiones causadas por la bomba antes aludida y las que le produjo en el pulmón un grave accidente de automóvil sufrido en el frente de Teruel en enero de 1937 que, además, le ocasionó un grave magullamiento general), falleciendo a los once días de guardar cama. Presidieron su entierro todas las autoridades, entre ellos, los generales Monasterio y Moscardó. En el acto del sepelio, y ante la tumba que iba a recibir sus restos mortales, el general Monasterio pronunció estas palabras:

«Estoy autorizado a decirlo: la guerra se ha ganado porque Zaragoza la ganó en los primeros días. El triunfo de Zaragoza se debe en gran parte a Jesús Comín.»


Extraído de la Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana (Espasa, 1944). Volumen III. Pags. 389-390