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viernes, 27 de marzo de 2026

Noelia Castillo y el Reinado Social del Anticristo (I)

El pasado 26 de marzo, eósfera de la Fiesta de la Encarnación, toda España recibía una noticia que llevaba esperando, ya sea con expectación o con angustia: Noelia Castillo Ramos, una muchacha de 25 años, había recibido la eutanasia tras un proceso burocrático de dos años que su padre, con ayuda de Abogados Cristianos, llevaba luchando para frenar.

La muchacha sufría un trastorno límite de la personalidad –lo cual entre otras cosas, supone tener ideas suicidas—, había estado viviendo en diversos centros de acogida tras el divorcio de sus padres y haber perdido éstos su custodia, y, para colmo de males, tras haber sido violada en diversas ocasiones: una de ellas en grupo tras lo que, unos pocos días después, intentó suicidarse saltando desde un quinto piso. Afortunadamente fracasó en su intento, pero quedó parapléjica perdiendo movilidad parcial en sus piernas, y sufriendo dolores graves que le llevó, desde 2023, a pedir la eutanasia a la Administración. 

Finalmente, en este año ha sido ejecutado el proceso, convertido en un auténtico show morboso dirigido por Sonsoles Ónega y el equipo del programa “Ahora Sonsoles”, en un esperpento que parece sacado de un capítulo de Black Mirror y como muchos no recuerdan desde la búsqueda de Julen Roselló en 2019, -y he oído mencionar a algunos incluso el nombre de Alcásser, imagino que el crimen de 1992. De todo esto hay muchísimas cosas que comentar, pero yo voy a comenzar por un solo punto: los efectos del Reinado Social de Cristo –o mejor dicho, de la falta de él— en nuestra sociedad. Y es que desde la firma de la Constitución del 78 ya han pasado casi 50 años: tiempo más que suficiente para que determinados problemas germinen. 


Noelia Castillo Ramos (♰2026). Rogamos una oración por su alma.

Una de las consecuencias más llamativas a nivel a social -pues está en el centro del propio debate de la eutanasia- es el tratamiento del dolor: para el ciudadano promedio, dejar que una persona se quite la vida cuando sufre de grandes dolores o problemas crónicos es un acto de humanidad, de la misma forma en que un animal muy enfermo debe ser “dormido” para aliviarle su sufrimiento, o si encuentras un animal moribundo o con alguna extremidad quebrada de la que no cabe recuperación posible, lo más humanitario es romperle el cuello porque lo contrario supondría dejarle agonizando hasta su muerte. Simplemente, si no hay ningún tipo de “sobrenaturalidad”, el dolor carece del más mínimo sentido, y no hay ningún motivo para alargar los sufrimientos de una persona.

Otro aspecto a mencionar es la debilitación de los lazos familiares como consecuencia del divorcio, la caída de la natalidad y la restricción de la familia de forma casi exclusiva a la familia nuclear. Un compañero de Burgos comentó que la culpa como causa primera es de los padres por su divorcio: eso fue la causa de que Noelia Castillo acabase en manos de la Administración Pública y que su enfermedad mental, si no se produjo en ese momento, sí se debió de agravar. Otro punto a mencionar es que el paso a la Administración se produjo al no contar con ningún familiar que pudiera hacerse cargo de ella: es decir, si sus padres hubiesen tenido más hermanos o ella hubiese tenido primos mayores de edad con los que tuviese buenas relaciones y hubiesen podido hacerse cargo, quizás mucho de esto no habría sucedido. Y esto es aplicable no sólo a Noelia, sino a muchos menores de edad que han terminado tutelados por la Administración del Estado –o las Autonómicas, en su caso— con consecuencias como las menores prostituidas en Baleares. Dicho de otra forma, el reducir la familia a lo nuclear supone perder una red de apoyo social en caso de que por un imprevisto –divorcio o empobrecimiento, como es el caso de Noelia por ambos lados— esa familia nuclear se rompa.

Así mismo, como otra consecuencia no tan importante a priori, es la pérdida del papel social de las órdenes religiosas y de los conventos como red de protección social adicional. Me explico: uno de los bulos que se ha extendido es que Noelia fue violada en un centro de menores por menas; pero en una entrevista ella explicó que la violación múltiple que sufrió fue cuando ya era mayor de edad en una discoteca, y no fue la primera, sino que antes había sido abusada mientras dormía por un exnovio. Esta “mala suerte” puede estar relacionada con un concepto que descubrí en una entrevista del canal Terra Ignota: los psicópatas integrados. Un psicópata no es meramente un asesino, sino una persona sin empatía que utiliza a los demás como peones, y además de ser muy numerosos –creo recordar que 1 de cada 1.000 personas, pero hablo de memoria, así que consideren el dato como algo más bien ilustrativo— pasan fácilmente desapercibidos, y hay dos cosas que les atraen como polillas a la luz: el poder –por eso entre los políticos y altos empresarios hay una concentración superior de psicópatas integrados que en el resto de la sociedad— y las personas vulnerables, incluso las que ya han sufrido a manos de un psicópata integrado. Es decir, si ha tocado sufrir uno, es bastante probable que acabes en manos de otro, y ese creo que fue el caso de Noelia. 

Volviendo a lo relativo a los conventos, si Noelia hubiese sido consciente de su vulnerabilidad y además tuviésemos normalizado el convento no como una anormalidad para místicos sino como un espacio seguro para mujeres (que a efectos prácticos es lo que es un convento), Noelia podría haber contado con una red social de protección adicional: al menos de forma temporal hasta que contase con una familia estable que le sirviera de pilar emocional y material. Así mismo, cabe destacar el papel de las parroquias y las cofradías como redes sociales propias creadas dentro del seno de la Iglesia Católica.


Enlace al programa de Terra Ignota sobre psicópatas integrados: Psicópatas integrados: están entre nosotros. Con Iñaki Pinuel y Zabala

jueves, 26 de marzo de 2026

Crónica de la presentación del libro “Cuando la patria peligra desaparecen los partidos”

El día 11 de marzo del presente año de 2026, en la misma semana de celebración de la Fiesta de los Mártires de la Tradición, el Círculo Tradicionalista General Carlos Calderón celebró en el salón de prensa del Colegio Mayor de Santa Cruz la Real la conferencia titulada “Cuando la patria peligra desaparecen los partidos” impartida por nuestro amigo y correligionario don Víctor Javier Ibáñez Mancebo, en ocasión de la publicación de un libro con el título homónimo.

Esta conferencia se ha realizado como uno de los puntos de la gira realizada por Víctor Ibáñez por Andalucía con el propósito de dar a conocer su reciente trabajo, que ya se había presentado anteriormente en el Ateneo de Sevilla, y el siguiente viernes (13 de marzo) se presentaría en la ciudad de Córdoba. Anteriormente, se había presentado en Madrid y en Barcelona, y se prevé en el futuro una gira equivalente por el norte de España.

La obra en cuestión es la publicación en forma de libro del trabajo Cuando la patria peligra desaparecen los partidos. El carlismo ante las crisisde Ultramar, que ganó el Premio Internacional de Historia del Carlismo Luis Hernando Larramendi en su decimo-octava edición, correspondiente a la convocatoria del año 2021. El premio incluye un importe monetario de 10.000 € y, en su última fase, la publicación del trabajo ganador; en esta última fase, se ha incluido la edición de este trabajo, editado en 2025, y su posterior presentación en Granada. 


 Cartel anunciador de la conferencia. 

El acto tuvo lugar el miércoles 11 de marzo en la sala de prensa del Colegio Mayor de Santa Cruz la Real, perteneciente al conjunto correspondiente con el convento de la Orden de Santo Domingo de Granada, fundado por los Reyes Católicos bajo la advocación de Santa Cruz la Real y víctima de las Desamortizaciones, volviendo la Orden al Convento tras la Guerra Civil y convertido parte de él en un Colegio Mayor. Contó con una asistencia de en torno a 20 personas. La conferencia inició a las 19:15 horas, tras dejar un margen de cortesía, y concluyó sobre las 20:15. El turno de preguntas se alargó hasta casi las 21:00 horas, hora límite de la reserva de la sala, indicativo del interés y atención con la que el público siguió la intervención de nuestro ponente.

La conferencia inició con una presentación por parte de los dos organizadores principales de la misma, miembros de nuestro círculo: nuestro presidente Rodrigo B., y Javier Alaminos, que se encargó de las gestiones de la reserva. Rodrigo hizo en su presentación énfasis en la naturaleza del carlismo como un fenómeno no limitado a Navarra y las Provincias Vascongadas, y de naturaleza netamente española; y Javier Alaminos se refirió al desarrollo doctrinal del carlismo, con el proceso de separación de haciendo de lo esencial y lo accesorio dentro de la Tradición, e hizo referencia al Rey Carlos VII como uno de los precursores del concepto de la Hispanidad. Durante la fase introductoria de su intervención, Víctor Ibáñez volvería sobre estos tres temas.



De acuerdo a las propias palabras de Ibáñez, la conferencia no tenía un propósito académico como tal, sino político o propagandístico en el sentido de que su objetivo era sintetizar unas ideas extrapolables al siglo XXI, y en el sentido en que la historia es un choque entre el “deber ser” y lo que efectivamente fue. En cuanto a esas ideas que se buscan sintetizar en la conferencia se resumen en su mismo título: «Cuando la patria peligra, desaparecen los partidos». De acuerdo a Ibáñez, tanto el carlismo como la cuestión de Ultramar fueron los dos grandes fenómenos que salpicaron el siglo XIX español, y los carlistas fueron capaces de dejar sus diferencias a un lado con los revolucionarios, ofrecer treguas, poner sus armas al servicio de los gobiernos liberales para la defensa de las “colonias” o incluso dar consejos relativos a la defensa. Aunque no se mencionó ningún caso específico contemporáneo, la moraleja de que se deben olvidar los parcialismos y hacer causa común incluso con los enemigos cuando la patria peligra parece un toque de atención a la reciente postura de Vox y de parte de la “derecha tuitera” de posicionarse junto a Trump cuando éste señaló la legítima decisión de Sánchez de no comprometerse en una guerra ajena sólo por el gusto de llevarle la contraria a Sánchez, o incluso hasta llamando a la intervención. Asimismo, quedan en nuestras mentes el intento de independencia en Cataluña en 2017, o todo lo relacionado con la amnistía a los presos por estos sucesos y las movilizaciones consiguientes de Ferraz de 2023-2024.

De esta forma, a lo largo de su conferencia, Víctor Ibáñez fue repasando reinado a reinado la relación entre los carlistas –con particular atención a los reclamantes del trono— pasando por la participación de Carlos V en el Consejo de Estado durante el reinado de Fernando VII, su propio reinado y su relación con América, y el reinado de Carlos VII, con especial atención a los días previos al Desastre del 98. Asimismo, siguiendo su costumbre de no decir lo mismo en cada conferencia y adaptarla a la ciudad en la que la dicta, Ibáñez quiso hablar del General Carlos Calderón, haciendo referencia a su papel como gerente de la Compañía Trasatlántica del Marqués de Comillas, que unía los puertos de la Península y las Antillas, y a cómo consiguió dar trabajos a carlistas exiliados tras la Tercera Guerra en ella, aprovechándose de su diligencia y disposición al trabajo duro fruto de su experiencia en la guerra.



Transmisión de la conferencia. Incluye la intervención de Víctor Javier Ibáñez y preguntas tras la misma.