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martes, 30 de agosto de 2022

Tradicionalismo y fascismo (V) : Otros fascismos y epílogo

 

Folletón de EL SIGLO FUTURO

por José Luis Vázquez Dodero (noviembre-diciembre de 1934)


OTROS FASCISMOS *

ESPAÑA. Falange Española de las J. O. N. S.

Este movimiento, acaudillado por José Antonio Primo de Rivera, reúne actualmente las fuerzas de Falange Española y las de las Juventudes de Ofensiva Nacional-Sindicalista, grupos distintos fundidos en la «F. E. de las J. O. N. S.» 

El pensamiento de «Falange» está expresado en los «Puntos iniciales» (1) y en los discursos de su Jefe, sobre todo en el de 29 de octubre de 1933 y el de 4 de marzo de 1934. 

«Falange» concibe España como «una unidad de destino» cuyos fines son: 

«1.° La permanencia en su unidad.
2.º El resurgimiento de su vitalidad intensa.
3.º La participación, con voz preeminente, en las empresas espirituales del mundo.» (2) 

Para alcanzar estos fines, España tropieza, según «Falange Española», con el obstáculo de una triple división: la de los separatismos regionales, la de los partidos políticos y la de la lucha de clases. 

Para obviar la primera dificultad, «el sentido total de la Patria» exige «que todos los pueblos de España, por diversos que sean, se sientan armonizados en una irrevocable unidad de destino». Para suprunjr el segundo obstáculo es necesario «que desaparezcan los partidos políticos». «Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político; en cambio, nacemos todos miembros de una familia; somos todos vecinos de un municipio; nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo.» (P. de Rivera.) 

En fin, para acabar con la lucha de clases «el nuevo punto de vista considera a cuantos contribuyen a la producción como interesados en una misma gran empresa común». («Puntos iniciales»: 6.) 

El Estado, no hay que decirlo, ha de ser un Estado totalitario. «Un Estado de «todos»: es decir, que no se mueva sino por la consideración de esa idea permanente de España; nunca por sumisión al interés de una clase ni de un partido.» («P. iniciales»: 4.) •

En lo espiritual, rechaza la interpretación materialista de la Historia y proclama que «toda reconstrucción de España ha de tener un sentido «católico». El nuevo Estado debe «inspirarse en el espíritu religioso católico tradicional en España, y concordará con la Iglesia las consideraciones y el amparo que le son debidos». («P. iniciales»: 8.) 

¿Y la forma de gobierno? ¿Es republicano el movimiento de Falange Española? ¿Es monárquico, como el que acaudilla Mosley? 

Este punto está eludido así en los discursos del Jefe como en los «Puntos iniciales»; lo está también en las principales manifestaciones del pensamiento falangista. 

En el discurso de 29 de octubre de 1933, con el que hizo su aparición en política, José Antonio Primo de Rivera dijo: «Eso venimos a encontrar nosotros en el movimiento que empieza en este día: ese legítimo señor de España; pero un señor como el de San Francisco de Borja, un señor que no se nos muera. Y para que no se nos muera, ha de ser un señor que no sea al propio tiempo esclavo de un interés de grupo ni de un interés de clase.» 

A juicio de Víctor Pradera, que ha comentado este discurso, «el Tradicionalismo tiene el «Señor que no se puede morir» en la única forma posible en política: en la forma de institución. Y así la adoptó, creando la Monarquía representativa hereditaria». (3) 

En el pensamiento de «Falange» se percibe la huella de Mussolini: la literatura fascista por excelencia informa más que otra alguna los artículos y discursos de los «líderes». (4) 

ALEMANIA. El Nacional-Socialismo racista. 

El 23 de marzo de 1933 decía Hitler ante el Reichstag: «La disolución ataca todos los fundamentos del orden social. La completa contraposición de unos a otros en cuanto a los conceptos de Estado, Sociedad, Religión, Moral, Familia, Economía, abre diferencias que conducen a la guerra de todos contra todos. Partiendo del liberalismo del siglo pasado, este proceso encuentra naturalmente su término en el caos comunista.» 

Estas palabras son exactamente las que en labios tradicionalistas significaron durante un siglo la repulsa hacia el régimen liberal y el continuo toque de alarma sobre las consecuencias que acarrearía. De aquí que el hitlerismo nacional-socialista coincida con Tradicionalismo y Fascismo en ser movimiento antiliberal. Quiere, como ellos, levantar sobre las ruinas del Estado liberal, el edificio de un Estado que dé por caducados para siempre los principios del liberalismo. Por eso el término «Fascismo» tiene un sentido genérico, por virtud del cual se aplica no sólo al fenómeno político italiano, de donde ha salido el nombre, sino a todos aquellos que van apareciendo en Europa para sofocar la división liberal y democrática y unir en un haz a todas las fuerzas dispuestas a salvar a la patria. 

Anotada esta analogía fundamental, hay que hacer constar las particularidades privativas de cada uno de esos «fascismos». 

La más sobresaliente del nacional-socialismo alemán es su «racismo». Su punto de vista, su fin, sus medios salen de este norte de la raza. 

El antisemitismo racista no se funda, como el español en su día, en la universalidad del catolicismo, sino en una cuestión de raza. 

«Hitler —ha escrito Eugenio Montes— pasa de la idea justa de que Alemania estaba corrompida, a la idea injusta de que esa corrupción es la obra del hebreo. Un resbalón más, y ya estamos en la tesis de que todo alemán es naturalmente bueno, siendo el judío quien, en la época de su poder, lo maleaba, lo convertía en malo.» (5) 

«La sangre y la raza volverán a ser fuentes de la intuición artística.» (Hitler.) 

La enemiga del Nacional-Socialismo a la raza judía es cosa de sangre aria incompartida. 

La esterilización de los psicópatas, ya puesta en práctica, obedece a esta idea de la raza que da su ser al «racismo». La «raza» lo es todo. El movimiento nacional acaudillado por Hitler es «racista», y esta peculiaridad acentuadísima es lo que más le distingue de los otros «fascismos». 

Por lo demás, «todo el Poder —dice el Führer en el discurso de 6 de julio de 1933— yace en manos del ejecutivo». 

El nacionalismo racista ha manifestado la soberanía del Imperio. Cada Estado tiene al frente un gobernador, nombrado por el Presidente de la República a propuesta del Canciller. El gobernador representa y pone en práctica la política del Canciller. Nombra y depone a los jefes del Gobierno regional y a propuesta suya a los demás miembros del Gobierno. (6) 

***

Acerca de la forma de gobierno, Hitler ha hecho las siguientes manifestaciones: «El gobierno nacional, ante el actual estado de cosas, considera la cuestión de la restauración monárquica como fuera de discusión. El intento de resolver este problema por sí mismo en algún Estado alemán sería considerado como un ataque a la unidad del Reich y se procedería en consecuencia». (Discurso ante el Reichstag, el 23 de marzo de 1933.) 

«No se trata ahora de decidir sobre Alemania como Estado, del Imperio como forma de gobierno; no se decide sobre la monarquía, ni sobre el capitalismo ni el militarismo, sino sobre el ser o no ser de nuestro pueblo.» (En el Congreso del Frente del Trabajo alemán; Berlín, 10 de mayo de 1933.) (7)

«Protesto contra la tesis de que Alemania sólo puede ser feliz con sus dinastías hereditarias. Esta tesis, propalada intensamente en los últimos días, es falsa. Con toda estimación a los valores de la Monarquía y aquellos entre nuestros Emperadores y Reyes que han sido verdaderamente grandes a lo largo de nuestra historia, declaro que actualmente queda fuera de discusión el problema de la forma de Gobierno. Sea cual fuere la decisión que a este respecto adopte la nación algún día, sea cual fuere la resolución que den al problema el pueblo y sus conductores, una cosa habrá que tener presente: quien asuma la mas alta significación del Estado recibirá sus poderes del pueblo alemán, y sólo del pueblo alemán, dependiendo, por tanto, de él exclusivamente. Yo me siento tan sólo encargado por la nación de una misión que consiste en ejecutar aquellas reformas que luego puedan darle al pueblo la posibilidad de decidir, de un modo definitivo, la forma de Gobierno que adopte para el futuro, y su Constitución para más adelante.» (Discurso en el Reichstag el 30 de enero de 1934, primer aniversario de la subida al poder.) 

El Jefe del Gobierno prusiano, Goering, ha disuelto todas las federaciones y organizaciones monárquicas y se ha preparado para impedir el resurgimiento de tendencias y movimientos análogos. «El nuevo Estado —ha dicho— desconoce el litigio de la forma de gobierno.» 


El canciller católico austríaco Engelbert Dollfuss
pasando revista a las tropas.

AUSTRIA. El «Frente patriótico». 

Dominada por completo la revolución judaico-roja y algo apagados, al parecer, los peligros del nacional-socialismo y del Anschluss, el «kleine» Dollfuss está entregado a la obra de edificar la nueva Austria. Repetidamente ha dicho que edificará sobre los firmes pilares de la «Quadragesimo anno». Claras están, pues, las directrices del nuevo Estado: católico, corporativo. 

En la mente de Dollfuss la religión no es, por consiguiente, un medio político, sino un fin. Su ferviente religiosidad aleja cualquier sospecha de pragmatismo. 

«Austria es un Estado católico cuyos derechos vienen de la gracia de Dios, y no del pueblo.» 

Van a la absoluta eliminación de todo vestigio de política liberal, democrática y de lucha de clases. 

Han quedado suprimidos los partidos políticos; el «Frente patriótico» —formado por cristiano-sociales, Heimwehren y agrarios— será en adelante la única expresión del sentido de la opinión pública. 

Han sido deshechos los sindicatos socialistas y se han creado unos sindicatos profesionales, únicos reconocidos de ahora en adelante, que constituirán las distintas Corporaciones, base social del nuevo Estado. 

Se constituirá, según parece, una Cámara con representación orgánica corporativa y facultades legisladoras en determinados asuntos (económicos, sociales, etc.). 

Muy en breve se pondrá en vigor la nueva Constitución, a la que Eugenio Montes califica de «aquiniana». 

Austria ha hecho borrar de su denominación oficial la palabra «república» y en su emblema ha cambiado el águila republicana por el águila imperial. Es una república, pero parece como si no quisiera serlo. Está abriendo las puertas de la patria a los Habsburgos, con los que parece estar Dollfuss en buenas relaciones. ¿Por qué no entonces una restauración? 

Los draconianos tratados internacionales de la postguerra impusieron a los vencidos —argumento Aquiles contra la idea republicana— la transformación en República como medio para su total aniquilamiento. Dificultan, pues, grandemente los aliados la restauración austríaca. Saben que será el comienzo de la formación de una gran potencia. 

Pero parece ser que Dollfuss también se ha dado cuenta de que le hace falta esto para bien forjar la nueva Austria. 


INGLATERRA E IRLANDA 

El país del tópico liberal y parlamentario también está siendo invadido por las doctrinas fascistas. Los camisas negras, acaudillados por Sir Oswald Mosley, están adquiriendo gran auge. 

Muy poco se puede decir de su contenido ideológico, pues son en la oposición, como buenos fascistas, todo nervio y acción. No admiten el «racismo»; son mussolinianos y no hitlerianos. 

Son los únicos fascistas —que yo sepa— decididos en cuanto a forma de gobierno: son clara y rotundamente monárquicos. 

Los fascistas irlandeses —camisas azules— tienen por jefe a O'Duffy. 

Es enemigo de De Valera por sus delirios separatistas. 


PORTUGAL. Oliveira y el Nacional-Sindicalismo. 

En Portugal la revolución, más lenta y moderada, conducida por Oliveira Salazar, permanece completamente dentro del régimen republicano. Ha modificado por decreto el sufragio, restringiendo en parte su universalidad y concediendo voto de calidad a los padres de familia. Con la nueva Constitución del Estado, aprobada por plebiscito el 19 de marzo del año pasado, se abrió un ciclo nuevo en la vida de la nación, definiendo la república portuguesa como una «República unitaria y corporativa», y quedando, por tanto, suprimida la huelga y todo rastro de lucha de clases. Se están formando los Sindicatos que integrarán las Corporaciones, según dictamina el Estatuto del Trabajó Nacional. 

Actualmente no hay más que poder personal dictatorial. Según parece, una vez realizada esta nueva estructuración portuguesa, se formará una Cámara Corporativa. 

El Nacional-Sindicalismo, cuyo principal teórico es Rolao Preto, que desempeña además la jefatura del grupo, tiene un contenido eminentemente económico expuesto brillantemente por aquél en doce puntos doctrinales. (8) 

En ellos se nos muestra el Nacional-Sindicalismo como un movimiento de gran acometividad, que pretende derruir el Estado liberal para establecer el Corporativo.


EPÍLOGO 

De estas breves consideraciones se deduce, como indicaba al comenzar el trabajo, que Fascismo y Tradicionalismo son movimientos que coinciden en el designio de derrocar la política liberal con todas sus derivaciones y consecuencias. Ortega y Gasset ha dicho que el Fascismo erige a «la violencia en sucedáneo de una legalidad inexistente»; Para Ortega lo más característico del Fascismo es la «ilegitimidad». «Lo que otorga un altísimo rango —dice— como síntoma histórico al hecho italiano es que nos presenta el gobierno de un poder ilegítimo «como tal». Toda preocupación por consagrar mediante un derecho el ejercicio del poder está sustituida por la mera declaración de un motivo: «hay que salvar a Italia». (9) 

Todo esto presupone el concepto liberal del orden jurídico, según el cual una suma de voluntades humanas establece siempre la legalidad valedera, aunque sea con menoscabo de la norma eterna. 

Del Vecchio, por el contrario, cree en el Derecho natural y afirma que el Fascismo es un esfuerzo para restaurar en el mundo su dormido imperio. 

«La verdad es —afirma— que la revolución fascista no es otra cosa que un paso adelante en el camino de la verificación histórica del Derecho natural. De este criterio ideal toma la razón de su legitimidad, que en vano se buscaría en concepciones inmanentistas o positivistas del Derecho.» (10) 

Sean cualesquiera los errores y aun las vulneraciones del Derecho natural que el Fascismo haya cometido, lo indudable es que las palabras de Del Vecchio son ciertas, porque el Fascismo no es la consagración de lo ilegítimo, como dice Ortega y Gasset, sino la repudiación de una legitimidad no más que aparente para instaurar un orden que valore las cosas ateniéndose a eterna e inmutable pauta. 

Con mayor o menor precisión y tino, todos los «fascismos» vagan alrededor del Derecho natural, a veces tímida o equivocadamente, pero siempre en actitud de arrancarle el secreto. Tanteos o realizaciones, indican sin cesar que se busca lo que hay de eterno en el orden del universo; eso que la quimera de varias generaciones ha querido hacer objeto de deliberación, entregándolo, como cualquier accidente, a las disputas de los hombres. 

Este amor de eternidad había sido desde mucho antes la esencia del Tradicionalismo. No hay un solo punto de su programa que no se haya examinado a la luz de lo eterno. Por eso en él la Idea es antes que la Acción, que toma su dirección en el seno de aquélla, como la flecha de manos y ojos del arquero.

En lo fundamental, todos los movimientos de ahora no han hecho sino confirmar la doctrina política tradicionalista. 

Las diferencias nacen de circunstancias de lugar y tiempo y acaso también de que Mussolini y sus colegas, hombres de improvisación, tienen que suplir intuitivamente todo lo que no se les alcanza por un sistema de verdades adquirido y dominado con la parsimonia científica. 

Así, quizá lo que en sus comienzos tiene apariencias de cesarismo, dé más tarde paso, en circunstancias propicias, al orden antiguo del Rey de herencia que reina y gobierna como el padre del pueblo. 

Horacio, refiriéndose a las voces arcaicas, dejó escrita esta sentencia en su «Arte poética»: «Multa renascentur quae jam ceciderunt»: muchas renacerán que ya cayeron en desuso. 

Algo así puede decirse en esta hora de Derecho y Política, Estado y Gobierno. 

Todo hace pensar que los hombres comienzan a afanarse por un orden nuevo. Nuevo, porque el actual ha durado tanto que ha llegado a parecer el orden natural de las cosas. Fuera de esto, el orden que se busca no es nuevo, sino eterno.

LAUS DEO



(*) Téngase en cuenta al leer este capítulo que el plazo de admisión de los trabajos para el Concurso de que se trata se cerraba en marzo [de 1934].

(1) Vid. el núm. I de «F. E.»: «Puntos iniciales».

(2) «Puntos iniciales», 1.

(3) Vid. «¿Bandera que se alza?», núm. 43 de «Acción Española». 

(4) Giménez Caballero ha publicado «La nueva catolicidad» con observaciones sobre España.

(5) «El vértigo romántico». («A B C», 2-2-1934.)

(6) Vid. «La revolución Nacional-Socialista», por Vicente Gay. Barcelona, 1934. 

(7) «La joven Alemania quiere Trabajo y Paz.» (Discursos del Canciller Hitler; edición oficial en castellano: Berlín, 1933.)

(8) Véanse los interesantes artículos publicados por Preto en los números 39, 45, 46, 47, 49 y 50 de «Acción Española»; donde expone los doce puntos.

(9) Vid. J. Ortega y Gasset: «El Espectador»; tomo VI, pág. 35. («Sobre el Fascismo».)

(10) Vid. art. cit., pág. 854.

martes, 7 de julio de 2020

Inauguración de la nueva sede del Círculo Tradicionalista de Granada

El pasado domingo 4 de julio ha tenido lugar la inauguración del nuevo local del Círculo carlista de Granada “General Carlos Calderón”, que recogerá tanto las actividades formativas como las organizativas, y pretende ser el lugar de referencia para el Tradicionalismo en el reino de Granada.

El acto se enmarcó en una jornada de convivencia a la que acompañaron a los tradicionalistas granadinos otros carlistas venidos de Almería y del reino de Jaén, comenzando, como no podía ser de otra manera, con la celebración de la santa misa por el rito romano tradicional en la capilla María Reina (sita en la placeta Gutierre de Cetina) a las 11 de la mañana, con un nutrido grupo de fieles que se acercaba al medio centenar. Ofició el santo sacrificio el Rvdo. Sr. D. Gastón Driollet, de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, quien, a tenor de los textos de este domingo (V de Pentecostés), destacó en su homilía la nacimiento de la Hispanidad a partir del Altar, como centro y corazón de la ciudad católica desde donde irradian todas las gracias para construir la sociedad en Cristo Rey, con una especial mención a la evangelización de América por parte de la Monarquía española.

Seguidamente y tras una tertulia a la salida, tuvo lugar el almuerzo, transcurrido entre conversaciones sobre la actualidad política y la tesitura internacional, tratándose también las diferentes propuestas y actividades que este y otros círculos y asociaciones de los reinos del sur tienen programadas como reacción ante una España más necesitada que nunca de los principios eternos de la Tradición.

Después la comida, el Sr. Driollet bendijo las dependencias del centro y llevó a cabo el rito de entronización del Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen tuvo el honor de situar nuestro correligionario Rafael —como propietario de las instalaciones— en la misma entrada del espacioso local, junto al retrato de nuestro augusto Abanderado, S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón (que Dios guarde). En ese solemne momento uno de los presentes gritó un potente ¡VIVA CRISTO REY! al que contestaron con júbilo todos los demás.

Concluida la ceremonia, nuestro capellán dirigió unas breves palabras para recordarnos las exigencias de Cristo Rey y el compromiso que supone el estar a Su servicio. En este nuevo local, que dará, Dios mediante, un impulso añadido a la labor ya existente, se acondicionará una biblioteca de uso público, se habilitarán medios informáticos y se constituirá como centro difusión y formación permanente, aportando estabilidad y una mayor proyección de futuro a las labores que ya se vienen desarrollando. Esta inauguración supone un nuevo impulso de la Comunión Tradicionalista en los Reinos del Sur y se suma al esperanzador crecimiento que está experimentando la Santa Causa tanto en la Península como en las Españas de Ultramar, ampliando sus campos de acción tanto geográficos como sociales.

Fotografías y vídeos del acto:







viernes, 10 de agosto de 2018

Homenaje a Antonio Molle Lazo en el 82.º aniversario de su glorioso martirio

Varios tradicionalistas andaluces hemos homenajeado hoy en Jerez a Antonio Molle Lazo, requeté del Tercio Nuestra Señora de la Merced muerto heroica y martirialmente por Dios y por España tal día como hoy en 1936. En la capilla en la que reposan sus huesos hemos rezado la siguiente oración:

¡Oh Jesús amabilísimo! que habéis dicho: Aquél que me confesare en la tierra yo lo confesaré delante de Mi Padre Celestial; glorificad pues, el alma bendita de ANTONIO, que no se avergonzó de confesar vuestro Santo Nombre en medio de los más atroces tormentos, y concedednos a nosotros, por sus méritos e intercesión, la gracia que ahora necesitamos. Os lo pedimos para la mayor honra y gloria de la Santísima Trinidad y extensión de vuestro reino aquí en la tierra. Amén.
Tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria a la Santísima Trinidad.


BIOGRAFÍA DEL MÁRTIR

Antonio Molle Lazo nació en Arcos de la Frontera el día 2 de abril de 1915, de una familia modesta de gran abolengo carlista; a los cinco meses esta familia se trasladó a vivir a Jerez de la Frontera, a cuya población queda vinculada su biografía. En ella estudió en el Colegio del Buen Pastor de los Hermanos de La Salle, y desde aquella época ya hay numerosos testimonios de su piedad y de su bondad natural. La primera colocación que tuvo al salir del colegio fue de meritorio en la estación del ferrocarril de Jerez; poco después, una ley reservó las plazas vacantes para los hijos de los empleados de la compañía y le cerró el paso. Se fue entonces de escribiente a una bodega de vinos. La crisis económica de aquellos años democráticos y republicanos arruinaba los negocios, y esto le obligó a peregrinar por varios despachos y a compartir con su padre el puesto de taquillero de un cine. Lo que se dice, una familia capitalista... Después de su martirio su cadáver fue trasladado a la iglesia del Carmen de Jerez, y en ella descansan sus restos.


A pesar de las dificultades económicas que padeció siempre, fue colaborador habitual y esforzado de todas las campañas piadosas que se desarrollaban, especialmente de las eucarísticas. Rezaba diariamente el Santo Rosario y en sus conversaciones daba constantemente testimonio de su fe.

Se afilió a las Juventudes Tradicionalistas en 1931, a los dieciséis años; junto con su padre, también carlista, luchaba contra los marxistas que dominaban en los sindicatos y desde ellos les asediaban en sus modestos empleos. Fue un artista en cuestión de pintadas, colocación de pasquines y reparto de octavillas (especialidad que ejercía, además, en los pueblos de la provincia de Sevilla), y siempre entre amenazas, silbidos, pedradas y golpes. Una vez fue cogido en plena faena y fue llevado a pie y esposado, entre insultos, a la cárcel de Jerez, donde estuvo mes y medio; coincidió allí con su hermano Carlos, también detenido por luchar contra los socialistas que querían asaltar el convento de Santo Domingo.


El 18 de julio los tres hermanos, Carlos, Antonio y Manuel Molle Lazo, se presentaron al comandante Arizón, salvador de Jerez que les dedicó a la ocupación de edificios públicos y des arme y detención de elementos socialistas. Asegurada la situación, corrieron por los pueblos de la provincia de Cádiz para decidir su incorporación al Alzamiento. Antonio Molle estuvo en Ubrique y en Sanlúcar, y luego en Sevilla en la liquidación de la resistencia roja en las zonas de San Marcos, El Pumarejo, San Julián y Triana. Volvió de Sevilla a Jerez con la bandera roja y gualda, proclamada ya inequívocamente como bandera de la España Nacional, y formó con sus antiguos compañeros el Tercio de Nuestra Señora de la Merced, patrona de su ciudad. Salió este Tercio de Requetés a cubrir el flanco de las fuerzas legionarias que avanzaban sobre Madrid. Molle quedó con quince requetés y quince guardias civiles en Peñaflor, donde los rojos habían cometido durante los primeros días varios asesinatos y desmanes.

El 10 de agosto estaban aquellos requetés oyendo una Misa por el general Sanjurjo en el convento de las Hermanas de la Cruz cuando les avisaron que una muchedumbre de rojos armados estaba entrando en el pueblo. Molle y otros se hicieron fuertes en una casa; pero agotadas pronto sus municiones, decidieron replegarse por unos corrales al encuentro de sus compañeros. Se retrasó Molle por ayudar a escapar a una señora y cayó prisionero. Estaba de uniforme y ya sin armas. Un tropel de milicianos le sacó a la calle con las manos en alto, y a empellones le llevaron al comienzo de la carretera de Lora.


En medio de un tremendo griterío le instaban a que vitoreara al comunismo y él sólo lo hacía a España y a Cristo Rey; después le exigieron que blasfemase a lo cual contestó con vítores a Cristo Rey. Fracasadas estas exigencias se reanudaron, reforzadas primero con el corte de una oreja, luego de la otra, de la nariz, del cuero cabelludo, del vaciamiento de un ojo y de la contusión de otro. El respondía con ayes y suspiros de dolor y con gritos de ¡viva Cristo Rey! que contrastaban con las blasfemias de sus verdugos. Finalmente, le remataron a tiros y a cuchilladas.

Santa Cruz, Manuel de (1979): Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo español, tomo I, pp. 171-172



viernes, 20 de julio de 2018

Santa Misa en Granada por los muertos de la Cruzada de Liberación

Con motivo de la gloriosa efemérides del 18 de Julio, día del Alzamiento Nacional, nuestro Círculo Tradicionalista «General Carlos Calderón» organizó en Granada una santa misa de difuntos por los muertos de la Cruzada de Liberación a la que asistieron varios carlistas de Granada y de otros lugares, además de otros vecinos de nuestra ciudad que quisieron honrar y rezar piadosamente por sus familiares y todos los muertos católicos de aquella terrible a la vez que gloriosa contienda.

El santo sacrificio, celebrado según el rito romano tradicional, fue oficiado por el Rvdo. Sr. D. José Ramón García Gallardo, sacerdote de la Hermandad de San Pío X y Consiliario Nacional de las Juventudes Tradicionalistas, en cuya homilía nos recordó la enorme deuda de gratitud que tenemos contraída todos los españoles de bien con quienes inmolaron sus vidas por Dios y por la Patria.

D. José Ramón nos habló del Purgatorio (dogma de fe, como el del Infierno, que niegan muchos herejes), cuya existencia se anticipaba ya en el Antiguo Testamento, recordándonos la epístola del valiente Judas Macabeo, que hizo una colecta y juntó doce mil dracmas de plata para ofrecer a Dios un sacrificio por los pecados de sus soldados difuntos (2. Machab., XIII, 43-46). Aquella acción —nos dijo— estaba inspirada en la idea de la resurrección y del perdón de los pecados en el fuego purgante, idea que nos confirma Jesucristo en el Evangelio de San Mateo, pues al decir Nuestro Señor que hay pecados que no se perdonan ni en esta vida ni en la otra (San Mateo, XII, 32), nos enseña también que hay pecados que se perdonan en la otra vida, en referencia a la expiación completa de los pecados mortales absueltos y de las culpas veniales, como sabemos por el catecismo de la doctrina católica.

El Consiliario Nacional de las Juventudes Tradicionalistas infirió en la necesidad que tienen de nuestros sacrificios y oraciones las benditas almas del Purgatorio, que esperan que tengamos piedad de ellas. En el caso de los difuntos de la Cruzada de 1936-1939, nos dijo que es nuestro deber de caridad como cristianos acordarnos no solo de nuestros muertos, sino también de los del enemigo. Porque aunque la causa del enemigo —la República marxista— era intrínsecamente perversa, no todos los combatientes del bando rojo —en su mayor parte bautizados y muchos de ellos reclutas— se habrán condenado al Infierno; un buen número de ellos probablemente muriesen en estado de gracia y por tanto aguardan asimismo la misericordia de Dios y nuestra intercesión para librarse de sus sufrimientos.

Finalmente, en su impecable homilía, que tuvo algo de arenga patriótica, D. José Ramón nos exhortó a perpetuar la causa de los que lucharon por Dios y por España en la última Cruzada y a no desanimarnos, recordándonos que si bien en la Iglesia militante cada vez somos menos, las ánimas de la Iglesia purgante son numerosísimas, al igual que las de la Iglesia triunfante, que interceden por nosotros en la Gloria de Dios.


Concluida la misa, varios de los asistentes nos juntamos junto a la puerta de la capilla para hablar de cómo padecieron la guerra nuestras familias y antepasados. Seguidamente, acudimos a un bar cercano, en el que con unas buenas cervezas para reponernos de las altas temperaturas veraniegas, disfrutamos de un partido del Mundial en la agradable compañía de nuestro capellán.

¡Honor y gloria a los muertos de la Cruzada!
¡Viva Cristo Rey!
¡Viva el Requeté!

viernes, 25 de mayo de 2018

Se celebró en Córdoba una reunión organizativa de la Comunión Tradicionalista

El pasado sábado 19 de mayo de 2018, vigilia de Pentecostés, tuvo lugar en Córdoba una importante reunión organizativa de la Comunión Tradicionalista para la llamada zona sur-oeste, que contó con la asistencia de D. José Miguel Gambra, nuestro abnegado Jefe Delegado; D. Miguel Ayuso, director de la revista Verbo; D.ª Mónica Caruncho, responsable del rastrillo carlista; D. Manuel Molinero, Delegado Nacional de Juventudes Tradicionalistas; y Rodrigo Bueno, delegado de la Comunión en la zona sur-oeste. Acompañaban además a los anfitriones del Círculo Tradicionalista de Córdoba, numerosos correligionarios nuestros venidos de Sevilla, Jaén, Granada, Málaga y Almería, en representación de los círculos y juntas tradicionalistas leales a S. A. R. Don Sixto Enrique que se han ido formando ya en la mayoría de las capitales de provincia del sur peninsular.

Tras la Santa Misa celebrada según el rito romano tradicional, los congregados procedimos a almorzar muy cerca de la Catedral. Durante la reunión, el profesor Gambra pronunció una acertada e instructiva plática, en la que animó a todos a combatir sin desfallecer por el reinado social de Jesucristo en nuestra Patria, permaneciendo leales a nuestra Santa Causa y con fidelidad total al pensamiento tradicionalista. En ambiente de auténtica camaradería, tuvimos ocasión de intercambiar opiniones y sugerencias. Se planearon asimismo actividades para una propaganda eficaz que redunde en un mayor número de defensores de la bandera de Dios, la Patria y el Rey, y se habló de la Candidatura Tradicionalista (CTRAD) como instrumento legal para la lucha política, cuyos simpatizantes podrán adquirir en breve un carné de agradable diseño que incorpora un hermoso detente (para hacerse simpatizante de la CTRAD, haga clic en el siguiente enlace).

Dios quiera premiar nuestros esfuerzos de organización y nos permita salvar —como tantas veces han hecho los carlistas en el pasado— a nuestra maltrecha y amadísima España.










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