El pasado sábado 19 de mayo de 2018, vigilia de Pentecostés, tuvo lugar en Córdoba una importante reunión organizativa de la Comunión Tradicionalista para la llamada zona sur-oeste, que contó con la asistencia de D. José Miguel Gambra, nuestro abnegado Jefe Delegado; D. Miguel Ayuso, director de la revista Verbo; D.ª Mónica Caruncho, responsable del rastrillo carlista; D. Manuel Molinero, Delegado Nacional de Juventudes Tradicionalistas; y Rodrigo Bueno, delegado de la Comunión en la zona sur-oeste. Acompañaban además a los anfitriones del Círculo Tradicionalista de Córdoba, numerosos correligionarios nuestros venidos de Sevilla, Jaén, Granada, Málaga y Almería, en representación de los círculos y juntas tradicionalistas leales a S. A. R. Don Sixto Enrique que se han ido formando ya en la mayoría de las capitales de provincia del sur peninsular.
Tras la Santa Misa celebrada según el rito romano tradicional, los congregados procedimos a almorzar muy cerca de la Catedral. Durante la reunión, el profesor Gambra pronunció una acertada e instructiva plática, en la que animó a todos a combatir sin desfallecer por el reinado social de Jesucristo en nuestra Patria, permaneciendo leales a nuestra Santa Causa y con fidelidad total al pensamiento tradicionalista. En ambiente de auténtica camaradería, tuvimos ocasión de intercambiar opiniones y sugerencias. Se planearon asimismo actividades para una propaganda eficaz que redunde en un mayor número de defensores de la bandera de Dios, la Patria y el Rey, y se habló de la Candidatura Tradicionalista (CTRAD) como instrumento legal para la lucha política, cuyos simpatizantes podrán adquirir en breve un carné de agradable diseño que incorpora un hermoso detente (para hacerse simpatizante de la CTRAD, haga clic en el siguiente enlace).
Dios quiera premiar nuestros esfuerzos de organización y nos permita salvar —como tantas veces han hecho los carlistas en el pasado— a nuestra maltrecha y amadísima España.
Crónica de los Actos Centrales de los Mártires de la
Tradición en El Pardo (Madrid).
El 10 de marzo de 2018 tuvieron lugar en la localidad del Pardo, bajo una lluvia torrencial, los actos centrales por la festividad de los Mártires de la Tradición.
Consistieron en una Santa Misa por los todos los que ofrecieron sus vidas por la causa de Dios, la Patria y el Rey, y una comida en el restaurante El Faro
del antiguo Real Sitio de El Pardo (Madrid).
La Santa Misa se celebró en la Iglesia del Cristo del Pardo,
un templo de modestas dimensiones, de época barroca y decorado con unos
preciosos cuadros de la misma época. El Santo Sacrificio empezó inmediatamente
después de que llegara S.A.R. Don Sixto, entrando desde la entrada de la
iglesia hasta el banco presidencial, precedido por D. José Miguel Gambra, jefe
delegado de la Comunión Tradicionalista.
La solemne misa por el rito romano tradicional, una obra litúrgica de arte a la altura de la Iglesia en la que se celebraba, fue oficiada por el Rvdo. Sr. D. José Ramón García Gallardo, Consiliario Nacional de Juventudes Tradicionalistas, quien pronunció una homilía en recuerdo a los Mártires de la
Tradición, haciendo referencia al tránsito de la patria humana a la patria
divina.
Concluida la Santa Misa, y aún bajo una lluvia torrencial,
nos dirigimos al restaurante El Faro,
en el que tendría lugar la comida. En espera de la misma, nos instalamos en el bar del
restaurante, dónde tras presentar nuestras credenciales, es decir, tras pagar
nuestro sitio y recibir las tarjetas que daban fe de nuestra invitación, fuimos
al presentar al augusto Abanderado de la Comunión Tradicionalista nuestros saludos y a codearnos con los demás
correligionarios allí presentes.
El bar, ya pequeño de por sí, estaba
tan abarrotado de carlistas que no podíamos andar sin tropezarnos entre nosotros, y el ruido de tantas charlas era tal, que debíamos acercarnos mucho
los unos a los otros para poder oírnos entre nosotros.
En El Pardo estábamos reunidos tradicionalistas de ambos sexos y
de todas las edades: ancianos, hombres entrados en años, hombres más jóvenes,
muchachos, niños e incluso bebés (algunos con boina roja y todo); la primera
impresión que daba es que la Comunión Tradicionalista es una reunión de
familias, y de hecho, así se ha considerado tradicionalmente, una familia de
familias cuyo jefe es el Rey.
Entre los asistentes, cabe destacar a D. Miguel
Ayuso, que desde nuestra llegada estuvo muy afanado en recibirnos a todos; a D. Víctor Ibáñez, autor de Una resistencia
olvidada, y su esposa; al Rvdo. Sr. García Gallardo, a D. José Miguel Gambra, y
muy especialmente a la familia del General Sanjurjo, cuya presencia fue uno de
los hechos que marcaron este año, conjuntamente al 40º aniversario de la muerte
de S.M.C. Don Javier I, padre de Don Sixto.
A la hora del almuerzo, nos dirigimos a las instalaciones
centrales dónde debía servirse el banquete. Nos sentamos en mesas señaladas a los
reinos de España y los círculos a los que pertenecíamos, si bien algunos asientos se distribuyeron libremente, por lo
que con nosotros se sentaron otras cuatro personas, procedentes, que yo
recuerde, del Norte.
Antes de la comida, lo primero que se hizo fue un acto de
imposición de boinas por parte de Su Alteza a varios carlistas, de nuevo, de
todo sexo y edad, tras lo cual empezó el banquete. Entre plato y plato, los
asistentes nos dedicamos a conocernos mejor, y a discutir entre nosotros sobre
diversos temas, siendo en nuestro caso la traición de los obispos y la historia
del carlismo los más recurrentes, y los andaluces que comieron con D. Miguel
Ayuso dejaron constancia de que discutir con él era como participar en un programa de Lágrimas en la Lluvia.
A los postres tuvieron lugar los discursos, de los que hago relación más abajo, y tras ellos se dio clausura a los actos centrales, despidiéndonos y retirándonos, Don Sixto, incluido, acompañado de D. Miguel Ayuso, pero no sin antes despedirnos personalmente del Rey.
Más o menos en este orden, los discursos dados a los postres fueron los siguientes:
-Jaime Alonso (presidente del círculo tradicionalista Juan José Marcó de Pont de Vigo). Primer Discurso. Discurso monográfico y de apertura sobre los Mártires de la Tradición y el hecho del martirio.
-Francesco Maurizio Di Giovine (Jefe Delegado de la Comunión Tradicionalista en Italia). Segundo o Tercer Discurso. Discurso sobre los Mártires de la Tradición italianos, especialmente los que participaron en la defensa del Reino de Nápoles contra los invasores piamonteses y los requetés italianos que participarían en las Guerras Carlistas y en la Cruzada de Liberación, y breve exposición de los actos que tendrían lugar con posterioridad en la Civitella del Tronto con motivo de la misma fiesta de los Mártires de la Tradición.
-Jesús Teira (presidente de la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo): explicación de los motivos que han dado a la creación de la A.C.T Fernando III el Santo y los principios de christianitas, humanitas e hispanitas que defiende.
(Archivo de vídeo no encontrado).
-Don Sixto. Cuarto Discurso. Su Alteza conmemora en su discurso el 40º aniversario de la muerte de su augusto padre, pero también el aniversario del final de Primera Guerra Mundial. El señor nos explicó que la contienda, iniciada a causa de los grandes internacionales, podría haber concluido un año antes de tiempo, cuando con aparente victoria de los Imperios Centrales, el Emperador austríaco envío a las potencias occidentales un mensaje de paz honrosa por medio del príncipe Francisco Javier de Borbón-Parma, futuro Javier I, rey legítimo de España, y de su hermano menor, Sixto de Borbón-Parma, quienes estaban al servicio del Rey de Bélgica (esposo de su prima), en el bando aliado. La oferta sería rechazada por los aliados, que sentían ardiente deseo de destruir completamente a los imperios centrales, causando en consecuencia un año más de guerra que concluiría con un millón de muertos más y la destrucción del Imperio Alemán y el Imperio Austrohúngaro. Con este discurso, Don Sixto reivindicaba el papel de su padre, quién podría haber sido el mediador de una paz que hubiese acabado con la Gran Guerra un año antes, con la salvación de un millón de vidas y (si bien no lo menciona Don Sixto), muchos millones muertos por la Segunda Guerra Mundial y la aciaga Revolución Rusa precedente, cuyo centenario también se conmemora este año.
-Miguel Ayuso. Discurso final. Comienza explicando, que yendo a la misa, para aliviar los problemas de tiempo (se celebraba una boda en la iglesia, una vez concluida la Misa en honor de los Mártires de la Tradición), el Señor (Don Sixto) le había sugerido que el padre Gallardo redujera la homilía a dos palabras: TENEMOS RAZON, que Miguel Ayuso comentaría en su discurso, dando fe de la razón de nuestra Causa.
Finalmente, tuvo lugar una reunión entre diversos integrantes de los círculos, a raíz de la reciente reorganización de los mismos, para comentar algunos aspectos, en la sede del Círculo Cultural Antonio Molle Lazo, un lugar no pequeño en pleno Madrid, con una imponente biblioteca. A dicha reunión asistieron diversos miembros de los círculos, y varios miembros de la Secretaría Política. Comenzó con una breve exposición de D. José Miguel Gambra acerca de la historia de los círculos carlistas y en qué consistían, enfatizando que no puede haber círculos sin carlistas, y el hecho de que permiten un ambiente de camaradería que no puede darse en Internet.
También se nos hizo una serie de sugerencias, como que en caso de invitar a conferenciantes, se estudie profundamente el trabajo de nuestros ponentes para evitar estar dando altavoz a ideas heterodoxas o contrarias a nuestra Causa y, en todo caso, advertir a la audiencia de tal circunstancia y rebatir las heterodoxias del ponente. También se nos previno sobre los reaccionarios en el mal sentido de la palabra (entendidos como aquellos que se limitan a reaccionar contra una parte del Sistema o el Sistema en su totalidad, pero sin llegar a una plena conversión al tradicionalismo), alertándonos que tener a muchos de ellos, sin lograr su conversión, podría acabar desvirtuando los círculos carlistas, por temor a expulsarlos, acabando por convertirse los círculos en una especie de alt right española (esto, expresión propia).
Primeras impresiones y semblanza de Don Sixto, por un primerizo en los Mártires
La verdad es que entrar en contacto con la “sociedad carlista” más o menos al completo me resultó la primera vez chocante, puesto que uno se imagina el mundo de la Comunión de una forma, pero en realidad es muy distinto. Te imaginas a ciertas personas, como el Rey legítimo, el Jefe Delegado o D. Miguel Ayuso, casi con un aura de sacralidad, y te encuentras que en lo físico no son muy diferentes a personas de tu entorno cotidiano, a veces incluso de estatura más baja o de semblante más severo. El mundo de la Comunión además es bastante más complejo que la imagen superficial que te dan los blogs y los círculos más pequeños, pues hay bastantes más mujeres de lo que aparenta a simple vista, y si bien la mayoría son ya entradas en años, hay otras muy jóvenes (y atractivas, todo sea dicho).
Entre todos, quien me ha llamado la atención ha sido el Abanderado, debido a que obviamente es quien ostenta mayor importancia simbólica dentro del carlismo. Don Sixto es un hombre mayor, de estatura media-baja, voz tenue y que actualmente camina encorvado con unas muletas, que tiene a causa del grave accidente de coche que costó la vida en 2001 a su acompañante, D. José Ramón García Llorente, padre del Rvdo. García Gallardo; sin embargo, hay en sus ojos azulados un especial brillo que se refleja en la fuerza de todos sus actos e intenciones. Don Sixto se aviene a venir todos los años a Madrid, que tiene un clima especialmente duro, en particular ese día de los Mártires; aunque precisa de muletas, se levanta y se arrodilla cumpliendo todos los preceptos necesarios de la Santa Misa (en contraste incluso con muchos jóvenes, no precisamente de los que asisten al rito tradicional); y, a pesar de su tenue voz, pronunció el más extenso y profundo de todos los discursos a los postres.
Efectivamente, Don Sixto encarna a mi parecer aquello que es la realeza, y es el esfuerzo ejercido para igualarse a la dignidad que el Rey ostenta, por parte de una persona que, en lo esencial, es muy parecida al resto de la humanidad, y precisamente por eso ha de realizar un esfuerzo mayor para hacer todo lo que se espera que haga. Por eso, Don Sixto asiste todos los años a El Pardo y su compromiso por la Santa Causa es el motivo por el que nuestro augusto Señor goza del cariño y el amor de todos los carlistas, de cuya compañía y amor disfruta. Por eso los carlistas vemos en Don Sixto —más allá de su puesto como Abanderado de la Comunión Tradicionalista— un ejemplo, y por eso, quien suceda algún día a Su Alteza como Rey legítimo va a tener que satisfacer unas expectativas muy altas.
Una revisión de la obra de Marcelino Menéndez Pelayo
En 2012 se ha cumplido el centenario de la muerte de don Marcelino Menéndez Pelayo, uno de los polígrafos de lengua española más importantes del último tercio del siglo XiX y los primeros años del siglo XX. Considerado como uno de los adalides del tradicionalismo español de su tiempo, su obra y pensamiento plantean más dificultades de los que ese juicio sumario pudiera aparentar en primera instancia. la historia de su fama, además, resulta irregular y guadianesca: del ditirambo al silencio y, también, del aprecio de algunas de sus aportaciones al desprecio de otras.
El Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II decidió organizar un seminario dedicado a conmemorar la efeméride y honrar su figura, pero con discernimiento crítico y piadoso al tiempo. Contó para ello, en primer lugar, con la colaboración del profesor Alfonso Bullón de Mendoza, que ofreció las instalaciones del instituto de estudios Históricos que dirige. Y que participó igualmente en el mismo junto con los profesores José Peña y José Manuel Cuenca Toribio.
Publicamos ahora cuatro contribuciones discutidas en dicho seminario. Primeramente la del profesor Miguel ayuso, que ha reelaborado su ponencia de clausura, introduciendo algunos elementos que permiten darla a las prensas precisamente en cabeza de este cuaderno en vez de al final del mismo. Da las claves que permiten enjuiciar su vida y obra desde el ángulo político principalmente, al tiempo que examina la herencia del maestro montañés en dos de sus reencarnaciones intelectuales posteriores: los grupos de Acción Española (de Eugenio Vegas y Ramiro de Maeztu) y Arbor (de Rafael Calvo y Florentino Pérez-Embid).
A continuación ofrecemos las lecturas de tres de los ámbitos más significativos de su quehacer intelectual: la Historia de los heterodoxos españoles, la polémica de la ciencia española y la Historia de las ideas estéticas. el canónigo Martín Rubio, el filósofo José Miguel Gambra y el extraordinario escritor Juan Manuel de Prada, respectivamente, nos ofrecen un ponderado balance de dichos ámbitos.
El conjunto, nos parece, tiene –de un lado– la singularidad de haber prestado un interés, merecido, a una figura hoy más bien opacada por las modas y la decadencia intelectuales; mientras que –de otro– destaca por el signo desde el que se revisa su quehacer: el del pensamiento tradicional español sin contaminaciones ni concesiones. Al lector americano, probablemente menos familiarizado con los temas que se abordan, le puede servir en cambio de contrapunto frente a las lecturas por lo general complacientes que de personajes más heterodoxos procedentes de aquella margen se hacen por autores que pasan por tradicionales.
En el enlace anterior puede para acceder a los textos de las ponencias de don Miguel Ayuso, rvdo. don Ángel David Martín Rubio, don José Miguel Gambra y don Juan Manuel de Prada.