Mostrando entradas con la etiqueta Cruzada de Liberación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cruzada de Liberación. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de julio de 2026

Los requetés en la Cruzada

por José Sanz y Díaz

El año histórico de 1936 estaba destinado por Dios para cubrirnos de gloria a los requetés y para dar a conocer al mundo entero, si aún lo ignoraba, el heroísmo antañón y juvenil de la boina roja. 

España había nacido en su carne y en su espíritu el odioso ultraje de la pezuña bolchevique, la garra torpe y criminal de los osos de la Siberia que había desgarrado los más sagrados pergaminos, la fe secular castellana, el halo emotivo de nuestras leyendas católicas, el fuego autóctono de las tradiciones, mancillando el honor de las vírgenes y el prestigio uniforme de los Requetés carlistas. 

José Sanz y Díaz
(Peralejos de las Truchas, 1907-Madrid, 1988)

Y cuando ya no podíamos resistir más —aquel 18 de julio inolvidable— la Raza de Pelayo empuñó las armas y retó cara a cara a la Bestia de Moscú en singular combate. Empezó la lucha contra las hordas marxistas y Europa entera se puso de puntillas, asomándose por encima del balcón nevado de los Pirineos para vernos pelear. 

Los Requetés carlistas desnudaron los aceros, empuñaron los fusiles y dando con Mola un estentóreo ¡viva España! se lanzaron a la lid como leones, para dejar al pueblo español satisfecho, la Religión afianzada, la Justicia en su lugar, la Virtud tranquila y las esencias de la Tradición triunfantes. 

Como siempre, los Requetés de Navarra, Aragón, Castilla, Galicia, Extremadura y Andalucía, que eran las regiones que entonces obedecían a Franco, luchaban denodadamente contra un enemigo infrahumano, ensoberbecido, superior mil veces en número y armamento, pues no hay que olvidar que los extremistas de toda laya detentaban el poder. 

¡Julio de 1936! Resonó el clarín de guerra y liberación por los ámbitos de España. ¡A las armas, requetés, a defender la Tradición sacrosanta! Las campanas de todas las aldeas, hechas lenguas de bronce, oscilaron sobre las viejas torres como si también hubieran querido volar a la llamada bélica, y las veletas que yerguen su cruz sobre los tejados de los caseríos, afilaron sus flechas para marcar rumbos de Imperio. 

¡A la Cruzada, hermanos; a la guerra santa, Requetés carlistas! Y el celo hispano se hizo intensamente azul y los campos de España se cubrieron de amapolas. La Patria tradicional volvía a recobrar sus caracteres eternos, su fisonomía propia. 

Las huestes carlistas bajaron de las montañas, serpenteando por los valles, siguiendo el curso de las vertientes, brotaron de las hondonadas y en seguida esos manantiales de pureza armada fueron regatos, los arroyos ríos y los ríos de distintas aguas el gran océano de los Ejércitos de Franco. Las regiones, las provincias, las antiguas sexmas, los simples caseríos, libres de la tiranía roja, crearon oficinas de reclutamiento en las Comisarías carlistas de Guerra. De ellas salieron Legiones y Tercios de Requetés armados e instruidos, bloques de cruzados que tenían la mirada clara, el paso firme y el corazón libre de temor. La aportación carlista fué decisiva en la Cruzada, como infinitos fueron los nombres de sus Tercios, muchos de ellos laureados con las más altas condecoraciones. Tercios de Montejurra, Nuestra Señora de Begoña, de Lácar, de Oriamendi, del Pilar, de Doña María de Molina, de Numancia, de Montserrat, de Marco de Bello, de la Virgen de los Desamparados... y cien más con nombres sonoros en la fe, en la historia y en la geografía de navarros, aragoneses, castellanos, riojanos, cántabros, levantinos y andaluces. 

La Tradición carlista le preparaba a España heroicos salvadores y al mundo entero le pasmó el milagro de las boinas coloradas. A la voz del Caudillo, que en aquellos momentos cruciales era oración y latido, el impulso viril de los Requetés se hizo arrollador, quebrando en mil combates los ejércitos rojos y las brigadas internacionales de espúreas gentes enemigas. 

El Libro de Oro de los mártires y de los héroes que el Carlismo ha dado por Dios y por España en la Cruzada, sobrecogerá el ánimo el mejor templado el día que se publique. 

JOSE SANZ DIAZ

Tomado de El Pensamiento Navarro (18/7/1945)
Publicado anteriomente en Zig-zag literario de las armas y de las letras (1938)

martes, 20 de mayo de 2025

La carta de un joven granadino de ascendencia tradicionalista ante la mutilación del manto de la Virgen de las Angustias

El pasado viernes nos enterábamos de que la hermandad de la Virgen de las Angustias, excelsa Patrona de Granada, había mutilado con nocturnidad y alevosía el manto que fue donado para la Virgen por las familias de los alféreces provisionales caídos en la Cruzada de Liberación Nacional (1936-1939). 

El ante y el después del manto de la Virgen, que prescinde
de la estrella de capitán general del Generalísimo Franco,
así como de la leyenda UNA, GRANDE Y LIBRE, ideales
que todo español bien nacido desea para su Patria, así como
(ignoramos la razón) de las Columnas de Hércules,
presentes en el actual escudo oficial.
Este execrable acto, presuntamente para «cumplir con la Ley de Memoria Democrática» sin que el Gobierno les instase directamente a ello, ha desencadenado una patriótica reacción de protesta en las redes sociales. Los católicos españoles estamos hartos de que nuestros pastores se entreguen a los enemigos de la Iglesia, como han hecho recientemente en el Valle de los Caídos, permitiendo que lo «resignifique» el corrupto Gobierno socialista de Pedro Sánchez, quien estos días ultima además una ley para despenalizar por completo la blasfemia. 

Un amigo nuestro, de estirpe tradicionalista y familiar de uno de aquellos alféreces muertos gloriosamente por Dios y por la Patria en la Cruzada, ha dirigido una valiente carta a la Hermandad. Creemos que esta y otras muestras de protesta pueden haber hecho recapacitar a la Hermandad, que hoy mismo nos hemos enterado (y esperemos que así sea realmente) que ha vuelto a reponer los elementos eliminados del manto de Nuestra Señora. La misiva dice así:



Considerados miembros de la Junta de gobierno de la Muy Antigua, Pontificia, Real e llustre Hermandad Sacramental de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis:

Soy ----------------, joven cofrade granadino, descendiente de uno de los apellidos que figuran en el manto de la Virgen de las Angustias. ----------------- murió gloriosamente el 17 de octubre de 1937 cómo reza su tumba en el cementerio de Granada, murió combatiendo bajo los ideales de Dios y España. Esos ideales que la propia Iglesia Católica Española defendió, en su famosa carta colectiva de 1937, dónde hablaba de una Cruzada española contra los enemigos de Dios y su Santa Iglesia. También fue el Santo Padre Pío XII quién condecoró al Jefe del Estado Español Francisco Franco con el Gran Collar de la Orden Suprema de Cristo, máxima condecoración conferida a quienes hayan demostrado un largo y excepcional servicio a la Iglesia católica o al Papa.

Me apena enormemente haberme enterado por las redes sociales del atentado histórico, artístico y moral del manto de la Virgen de las Angustias. Con nocturnidad y alevosía, sin ningún tipo de explicación, ha sido mutilado el manto que fue gratamente donado por las familias de los alféreces provisionales y bordado por las monjas de la congregación de Santo Domingo, a quién imagino que también se ha ninguneado en este aspecto.

También escribo cómo nieto del último presidente de la asociación de alféreces provisionales de Granada, quién con tanto amor y dedicación hizo por la Muy Antigua, Pontificia, Real e llustre Hermandad Sacramental de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis.

Duele ver cómo han sido ninguneados quiénes por su amor a Dios y a España decidieron generosamente entregar sus vidas,acto heroico del que siempre debemos estar agradecidos , y pensar si llegado el caso, seríamos capaces de hacer tales sacrificios para con nuestra Fe.

Parece mentira que se desconozca por parte de está Junta de Gobierno la persecución que sufrió la Iglesia Católica durante la infausta II República, dónde tan solo se pudo procesionar en 1934 y 1935 ante el fuerte dispositivo policial cómo narran los archivos históricos.

No había terminado aún la guerra, a finales de marzo de 1939, con ocasión de la entrada de las tropas del general Franco en Madrid, Granada dando muestras de su sensibilidad como pueblo católico y patriótico, llenos todos de una gran alegría por la efeméride, sin previa convocatoria, acudió al templo de la Virgen de las Angustias en acción de gracias. En plena efervescencia emocional, el pueblo quiso sacar en espontánea procesión a la imagen de la Patrona, pero las autoridades no lo permitieron, si bien ofrecieron organizar con la mayor rapidez posible una procesión solemne de acción de gracias.

Habiendo transcurrido muy pocos días de la terminación de la guerra española, se estimó que ningún acto más imperativo y de obligada gratitud se debía hacer, que la manifestación pública del agradecimiento de los que unos meses antes, en diciembre de 1938, aguardaban la ofensiva del llamado ejército rojo agrupado en las inmediaciones de los pueblos de la sierra para desembocar en Orgiva y alcanzar la meta de la ciudad de Granada, y que fue disuelto como consecuencia de una muy intensa nevada que incluso imposibilitó a uno de sus principales jefes por caída de su caballo desbocado con la consiguiente desolación, ya que las fuerzas se sabían totalmente insuficientes por estar el grueso de ellas en la decisiva batalla del Ebro; y que gracias a la gran nevada no ocurrió lo esperado. La devota pasión de los granadinos vio en aquellos hechos la intercesión de la Virgen, por lo que no se dudó en cuanto pudieron en mostrar su agradecimiento, organizando una solemne procesión que tuvo lugar el día 9 de abril de 1939 y en la que participaron todos, e incluso el general Queipo de Llano, sabedor de la circunstancia, que se trasladó exprofeso a Granada para participar también en la procesión.

Con todo el respeto que me merece la Junta de Gobierno, no puedo más que mostrar furibundamente mi rechazo a está vil traición a la historia y al patrimonio de nuestra Patrona. 

¿Cómo se va a asegurar de aquí en adelante las futuras donaciones que hagan devotos de nuestra Patrona? Se ha abierto un precedente muy peligroso y difícil de enmendar. 

Fue un obsequio, pues debe de dejarse como se entregó. No les agrada, pues no lo usen, que sea guardado en un baúl entonces, pero que no sea profanado.

Sin más que objetar y en nombre de la familia --------, y con todo el respeto que merece la Junta de Gobierno ruego sea respondido en la mayor brevedad posible.

Reciban un cordial saludo.

Atentamente,

--------------------------------

lunes, 17 de agosto de 2020

Conmemoración de los mártires de La Garrofa

El pasado 15 de agosto, día de la Asunción de la Santísima Virgen, los carlistas hemos conmemorado en Almería los luctuosos hechos acaecidos hace 84 años en ese preciso día, en que fueron salvajemente asesinados por los rojos y arrojados al mar en la playa de La Garrofa los ejemplares católicos y patriotas Juan José Vivas-Pérez Bustos y Fructuoso Pérez Márquez, directores del diario tradicionalista LA INDEPENDENCIA, junto con otros muchos católicos almerienses. 

A las 10 de la mañana se celebró el santo sacrificio de la misa, por el rito romano tradicional, en la parroquia de Santiago Apóstol, en cuya homilía, el sacerdote oficiante, D. Francisco José Escámez Mañas, recordó a nuestros correligionarios martirizados, destacando sus virtudes cristianas y su disposición generosa a entregar sus vidas por Cristo.

Como pudimos comprobar, en la iglesia se halla un retrato del recientemente beatificado Juan José Vivas-Pérez, dirigente tradicionalista. Este mártir y católico intachable, lejos de ser un mero espectador pasivo de los acontecimientos (como desean presentarlo algunos para que coincida con su versión adulterada de la fe), se implicó plenamente en la conspiración contra la República marxista, facilitando un coche y dinero para ultimar los preparativos del glorioso Alzamiento Nacional, cosa que desconocían sin duda sus verdugos, quienes lo asesinaron sin juicio simplemente por su condición de católico consecuente.

Una imagen del beato Juan José Vivas-Pérez se halla en una de las capillas lateral de la iglesia

Concluida la santa misa, acudimos al cementerio de San José, donde reposan sus restos mortales, y procedimos a depositar un ramo de flores junto al panteón de la familia Vivas-Pérez, en la que se encuentra una lápida con la lista de los almerienses vilmente asesinados la madrugada del 15 de agosto de 1936, y que recibieron sepultura cristiana el 1 de junio de 1939, tras la liberación de la ciudad. 

La lista menciona los nombres de Juan José Vivas-Pérez Bustos, Luis Belda Soriano de Montoya, Antonio Bascuñana Jiménez, Julián González Bueso, Ángel Alcaraz Carretero, Eusebio Toranzo Martínez, Diego Ruiz Morata, José Díaz Aguilar, Ricardo Díaz Aguilar, Miguel Díaz Aguilar, Francisco Oliveros del Trell, Indalecio Palenzuela Palenzuela, Miguel Maldonado Matienzo, José Guirado Román, Antonio Lao Martínez, Alfredo Márquez Martínez, Juan Sáez Mirón, Francisco Ruano Úbeda, Francisco González Vera, Pastor Puig Peña, Fructuoso Pérez Márquez, José Fornieles Navarro, Rogelio Pomares Velázquez, Juan Gallardo del Rey, Andrés Santos Martínez, Juan Abella Mastrat y Mariano Ameta León, muertos todos ellos por Dios y por España.

Tras depositar el ramo y rezar el Ángelus, uno de nuestros correligionarios almerienses leyó las siguientes líneas cargadas de sentimiento:


Hoy hemos venido a hacer memoria de unos hechos que sucedieron en las vísperas del día de la asunción de la Santísima Virgen María del año 1936 en el paraje de la Garrofa, a las afueras de Almería, junto a la Carretera Nacional dirección a Málaga en el que fueron asesinados 27 personas, por “peligrosos derechistas” pero sobre todo por defensa de la Fe católica.

Estos hechos fueron una de las primeras sacas de la guerra civil en Almería. En los primeros días de la guerra fue tanto el número de personas detenidas que quedó desbordado  para su internamiento la prisión provincial, donde recurrieron para prisión el convento de Las Adoratrices, el colegio de La Salle, la fábrica de azúcar conocida como "El Ingenio" y los mercantes anclados en el puerto Astoy Mendi y Capitán Segarra. 

En esa madrugada del 15 de Agosto, fueron sacados del barco Astoy Mendi 27 detenidos  y trasladados a la Garrofa, donde fueron arrastrados por barcas para ahogarlos y hacerlos desaparecer en el fondo del mar; pero al final las mareas arrojaron algunos cuerpos a las playas del Zapillo.

A esta, siguieron otras muchas, en los que se recurrió a lugares más discretos como el barranco del Chisme (Vícar), el Pozo de La Lagarta (Tabernas) o el Pozo de Cantavieja (Tahal). Todos estos asesinatos de forma vil y con mucha saña se llevaron a cabo.

En total, en la provincia, incluidos los del Campo de "Trabajo" de Turón, fueron asesinados durante la guerra 687 almerienses sin condena previa, mientras que sólo 12 lo fueron en cumplimiento de sentencias judiciales.

La muerte de Juan José Vivas-Pérez Bustos y sus últimas palabras nos llenan especialmente de emoción. Tras haber sido torturado y obligado a limpiar inmundicias a principios de agosto en el barco Capitán Segarra, fue martirizado en la víspera de la Asunción en la playa de la Garrofa a sus treinta y cinco años. Cerró sus labios dirigiéndose a sus verdugos: «He vivido como cristiano y por cristiano me matáis. Para Dios nací y para Dios muero. ¡Viva Cristo Rey!» 


Seguidamente y como estaba programado, nos dirigimos a la playa de La Garrofa, donde la margarita navarra Carmen Ímaz (hija de otro mártir, el comandante Joaquín Ímaz Azcona, carlista asesinado por ETA) depositó también algunas flores ante el monumento en recuerdo de los 27 muertos por Dios y por España, que aún se conserva con las aspas de Borgoña del carlismo junto al sagrado símbolo de la Redención y el yugo y las flechas.



El delegado de la Comunión Tradicionalista en el Reino de Granada, Rodrigo Bueno, leyó allí mismo a los asistentes las palabras que los mismos directores de LA INDEPENDENCIA habían dedicado a los mártires de la Tradición en un artículo publicado tan solo un año antes, sin intuir siquiera que ellos mismos iban a acabar engrosando las filas de los numerosos mártires de la Santa Causa:

Los Mártires de la Tradición 
(10 de marzo) 

El recuerdo del héroe anónimo, del mártir ignorado, no es obra del sentimentalismo moderno, aunque sí es modernista su tendencia laica o irreligiosa. Antes que el soldado desconocido o la vejez del marino, vg., o el día del trabajo, de la madre o de la flor, flores todas de paganía o de entusiasmo sin Dios, el Cristianismo celebró sus fiestas piadosas por los ocultos héroes del santoral o del martirologio, honrándose la Iglesia española con los innumerables mártires de Zaragoza. Culmina el pío recuerdo al fiel desconocido, en los días de noviembre que conmemora a los Santos, y a los fieles difuntos...
El Tradicionalismo español del siglo XIX lo formara el grupo de españoles disconformes con la revolución liberal truncadora de nuestra historia, grupo fidelísímo a Dios, a la Patria y a la Legitimidad. Algo de selección, dicho sin modestia, como la familia de Noé, como los justos de la Pentápolis. 

Y con aires de lucha y reconquista, hijos de Covadonga y S. Juan de la Peña, los carlistas levantan bandera contra la Revolución enseñoreada de España y de Europa. Tres guerras civiles, es decir, tres cruzadas religiosas, no agotan ni pueden agotar las energías de la Tradición. Que si D. Carlos, al abandonar España, grita Volveré, no es una palabra vana, jactancia inútil de vencido, sino la esperanza en el providencialismo de la historia: pasan los siglos y las cruces de Asturias y Sobrarbe se clavan en las almenes de la Alhambra granadina. 
Y como al cruzar D. Carlos de Borbón la frontera francesa deja tras si las huellas imborrables de sacrificios, de abnegaciones y de martirios, no quiere el Señor que se borren de la memoria de los fieles, e instituye años adelante la fiesta de los Mártires de la Tradición el diez de marzo, aniversario de la muerte de su abuelo Carlos V, el Conde de Molina, primer monarca de la dinastía insobornable. 

Es fiesta cristiana, en que se reza por los caballeros del ideal, caballería española en donde caben los poderosos y los humildes, Zumalacárregui y el último voluntario, el soldado del Bruch y el vaquero de Bailén, los que murieron fusilados o regando con sangre el campo de batalla, los que sufrieron persecución de hambre, desprecio y abandono por su fidelidad a la España grande. 

Bendita sea esta fiesta cristiana de solidaridad española, en que los que rezan y luchan pueden ser los mártires del mañana... para que estos recen por ellos en ininterrumpida cadena de amor a España, pedestal de la patria del Cielo.

Después de estas palabras sumamente emotivas por quienes las escribieron (a quienes Dios sabe si algún día tendremos la gloria de imitar) y tras los cánticos de rigor, fuimos a almorzar a un restaurante costero y concluimos finalmente la jornada con la visita de la hermosa e imponente imagen del Sagrado Corazón de Jesús que se alza en el Cerro de San Cristóbal, la cual se encuentra en un estado de abandono del todo lamentable, con repugnantes grafitis en su base que nos llenan de dolor. 

Afortunadamente la enorme altura de este conjunto escultórico (construido en 1930, destruido por los rojos en 1936 y reconstruido por el régimen del 18 de julio) impide que la imagen en sí pueda ser profanada. Desde allí pudimos gritar a los cuatro vientos... 

¡VIVA CRISTO REY!


viernes, 4 de octubre de 2019

Luis Villanova Ratazzi, el granadino Jefe del Tercio de Navarra y mártir de la Tradición

Fotografía de Luis Villanova Ratazzi
como alumno de Caballería
(imagen tomada de la BNE)
Luis Villanova Ratazzi era natural de Gójar, donde su familia era propietaria de la mayor parte del término municipal, aunque en Gabia también tenía importantes propiedades: Montevive, San Saturnino, Pedro Verde y gran parte de Gabia Chica.

Militar de carrera, en el Ejército Español llegó a ostentar el grado de Comandante de Caballería.

Se afilió a la Comunión Tradicionalista durante la Segunda República y fue Delegado de Juventudes. Al estallar la Cruzada de Liberación, fue Jefe del Tercio de Requetés de Navarra.

El Comandante Villanova, amigo personal del augusto Abanderado de la Comunión Tradicionalista en aquel momento, Don Francisco Javier de Borbón Parma, acogió de incógnito, por petición de Don Javier, al hermano de éste, Don Cayetano, como un combatiente requeté más en el Tercio de Navarra.

Luis Villanova Ratazzi fue herido por un francotirador el septiembre de 1937 en tierras asturianas y entregó su vida por Dios y por España tal día como hoy, 4 de octubre, en el Hospital Valdecilla, donde había sido trasladado.

El pleno del Ayuntamiento de Gabia Grande, reunido el día 30 de noviembre de 1937, acordó lo siguiente:

«la celebración de un funeral en sufragio del heroico Comandante de Caballería, Jefe del Tercio de Navarra D. Luis Villanova Ratazzi, que dio su vida por Dios y por la Patria, en el frente de Asturias el día 4 del pasado mes de Octubre, cuyo funeral era patrocinado por el Ayuntamiento. También se acuerda colocar una lápida conmemorativa en la fachada de la casa de su propiedad, donde se crió y vivió, dando su nombre a la calle donde está situada» (*)

En el libro Crónica de Granada en 1937 (II año triunfal) por Cándido G Ortiz de Villajos, leemos lo siguiente: 

«En la Catedral se celebró [el 11 de octubre de 1937] un solemne funeral en sufragio de don Luis Villanova y Rattazzi, bravo militar granadino que mandó desde su creación los tercios navarros de los Requetés».

Aunque en la iglesia parroquial de Gójar su familia conserva todavía un panteón familiar, según el párroco actual, con quien hemos tenido ocasión de hablar recientemente, el cuerpo del Comandante Villanova recibió cristiana sepultura en Pamplona.

El Coronel Emilio Herrera, integrante del Tercio de Navarra, cuenta la siguiente historia cuyo protagonista es el Comandante Villanova:

«Se produce una escena que parece arrancada de las páginas del Romancero: un hombre de mediana edad y aspecto distinguido, pálido y macilento, que acaba de surgir del escondite en el que ha pasado los trece largos meses de dominación roja, se dirige al comandante Villanova, le saluda ceremoniosamente y le agradece con sentidas frases el haber liberado para España la ciudad de Garcilaso; luego toma de la rienda a la yegua del comandante y marcha llevándola a la antigua usanza. Las gentes lloran de alegría y al romper filas los requetés se ven rodeados, besados, apretujados y agasajados por los cientos de hombres, mujeres y niños, que los obsequian con vino, sidra, leche condensada; con lo único que tienen».

Y con motivo de su muerte, el Coronel Herrera le dedica las siguientes palabras:

«Bravo entre los bravos, leal entre los leales, cristiano de rancia estirpe, español
a lo siglo de oro, carlista por convicción y sentimiento, caballero por la nobleza de
su sangre y más aún por su alma prócer, capitán valerosísimo y prudente; sobre
todo, padre con sus requetés a los que amaba con cariño tal y de los que era correspondido con adhesión entrañable...»

(*) Los revanchistas izquierdistas renombraron esta calle como «Calle Molino». No obstante, en Gójar sigue habiendo una «Calle Villanova».

Véase: Izquierdo Rodríguez, Manuel (2012): Historias desenterradas - Las Gabias, 1936, pp. 216-217; Romero Raizábal, Ignacio (1966): El príncipe requeté, pp. 47-48; El Siglo Futuro, 29/11/1934.

viernes, 10 de agosto de 2018

Homenaje a Antonio Molle Lazo en el 82.º aniversario de su glorioso martirio

Varios tradicionalistas andaluces hemos homenajeado hoy en Jerez a Antonio Molle Lazo, requeté del Tercio Nuestra Señora de la Merced muerto heroica y martirialmente por Dios y por España tal día como hoy en 1936. En la capilla en la que reposan sus huesos hemos rezado la siguiente oración:

¡Oh Jesús amabilísimo! que habéis dicho: Aquél que me confesare en la tierra yo lo confesaré delante de Mi Padre Celestial; glorificad pues, el alma bendita de ANTONIO, que no se avergonzó de confesar vuestro Santo Nombre en medio de los más atroces tormentos, y concedednos a nosotros, por sus méritos e intercesión, la gracia que ahora necesitamos. Os lo pedimos para la mayor honra y gloria de la Santísima Trinidad y extensión de vuestro reino aquí en la tierra. Amén.
Tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria a la Santísima Trinidad.


BIOGRAFÍA DEL MÁRTIR

Antonio Molle Lazo nació en Arcos de la Frontera el día 2 de abril de 1915, de una familia modesta de gran abolengo carlista; a los cinco meses esta familia se trasladó a vivir a Jerez de la Frontera, a cuya población queda vinculada su biografía. En ella estudió en el Colegio del Buen Pastor de los Hermanos de La Salle, y desde aquella época ya hay numerosos testimonios de su piedad y de su bondad natural. La primera colocación que tuvo al salir del colegio fue de meritorio en la estación del ferrocarril de Jerez; poco después, una ley reservó las plazas vacantes para los hijos de los empleados de la compañía y le cerró el paso. Se fue entonces de escribiente a una bodega de vinos. La crisis económica de aquellos años democráticos y republicanos arruinaba los negocios, y esto le obligó a peregrinar por varios despachos y a compartir con su padre el puesto de taquillero de un cine. Lo que se dice, una familia capitalista... Después de su martirio su cadáver fue trasladado a la iglesia del Carmen de Jerez, y en ella descansan sus restos.


A pesar de las dificultades económicas que padeció siempre, fue colaborador habitual y esforzado de todas las campañas piadosas que se desarrollaban, especialmente de las eucarísticas. Rezaba diariamente el Santo Rosario y en sus conversaciones daba constantemente testimonio de su fe.

Se afilió a las Juventudes Tradicionalistas en 1931, a los dieciséis años; junto con su padre, también carlista, luchaba contra los marxistas que dominaban en los sindicatos y desde ellos les asediaban en sus modestos empleos. Fue un artista en cuestión de pintadas, colocación de pasquines y reparto de octavillas (especialidad que ejercía, además, en los pueblos de la provincia de Sevilla), y siempre entre amenazas, silbidos, pedradas y golpes. Una vez fue cogido en plena faena y fue llevado a pie y esposado, entre insultos, a la cárcel de Jerez, donde estuvo mes y medio; coincidió allí con su hermano Carlos, también detenido por luchar contra los socialistas que querían asaltar el convento de Santo Domingo.


El 18 de julio los tres hermanos, Carlos, Antonio y Manuel Molle Lazo, se presentaron al comandante Arizón, salvador de Jerez que les dedicó a la ocupación de edificios públicos y des arme y detención de elementos socialistas. Asegurada la situación, corrieron por los pueblos de la provincia de Cádiz para decidir su incorporación al Alzamiento. Antonio Molle estuvo en Ubrique y en Sanlúcar, y luego en Sevilla en la liquidación de la resistencia roja en las zonas de San Marcos, El Pumarejo, San Julián y Triana. Volvió de Sevilla a Jerez con la bandera roja y gualda, proclamada ya inequívocamente como bandera de la España Nacional, y formó con sus antiguos compañeros el Tercio de Nuestra Señora de la Merced, patrona de su ciudad. Salió este Tercio de Requetés a cubrir el flanco de las fuerzas legionarias que avanzaban sobre Madrid. Molle quedó con quince requetés y quince guardias civiles en Peñaflor, donde los rojos habían cometido durante los primeros días varios asesinatos y desmanes.

El 10 de agosto estaban aquellos requetés oyendo una Misa por el general Sanjurjo en el convento de las Hermanas de la Cruz cuando les avisaron que una muchedumbre de rojos armados estaba entrando en el pueblo. Molle y otros se hicieron fuertes en una casa; pero agotadas pronto sus municiones, decidieron replegarse por unos corrales al encuentro de sus compañeros. Se retrasó Molle por ayudar a escapar a una señora y cayó prisionero. Estaba de uniforme y ya sin armas. Un tropel de milicianos le sacó a la calle con las manos en alto, y a empellones le llevaron al comienzo de la carretera de Lora.


En medio de un tremendo griterío le instaban a que vitoreara al comunismo y él sólo lo hacía a España y a Cristo Rey; después le exigieron que blasfemase a lo cual contestó con vítores a Cristo Rey. Fracasadas estas exigencias se reanudaron, reforzadas primero con el corte de una oreja, luego de la otra, de la nariz, del cuero cabelludo, del vaciamiento de un ojo y de la contusión de otro. El respondía con ayes y suspiros de dolor y con gritos de ¡viva Cristo Rey! que contrastaban con las blasfemias de sus verdugos. Finalmente, le remataron a tiros y a cuchilladas.

Santa Cruz, Manuel de (1979): Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo español, tomo I, pp. 171-172



viernes, 20 de julio de 2018

Santa Misa en Granada por los muertos de la Cruzada de Liberación

Con motivo de la gloriosa efemérides del 18 de Julio, día del Alzamiento Nacional, nuestro Círculo Tradicionalista «General Carlos Calderón» organizó en Granada una santa misa de difuntos por los muertos de la Cruzada de Liberación a la que asistieron varios carlistas de Granada y de otros lugares, además de otros vecinos de nuestra ciudad que quisieron honrar y rezar piadosamente por sus familiares y todos los muertos católicos de aquella terrible a la vez que gloriosa contienda.

El santo sacrificio, celebrado según el rito romano tradicional, fue oficiado por el Rvdo. Sr. D. José Ramón García Gallardo, sacerdote de la Hermandad de San Pío X y Consiliario Nacional de las Juventudes Tradicionalistas, en cuya homilía nos recordó la enorme deuda de gratitud que tenemos contraída todos los españoles de bien con quienes inmolaron sus vidas por Dios y por la Patria.

D. José Ramón nos habló del Purgatorio (dogma de fe, como el del Infierno, que niegan muchos herejes), cuya existencia se anticipaba ya en el Antiguo Testamento, recordándonos la epístola del valiente Judas Macabeo, que hizo una colecta y juntó doce mil dracmas de plata para ofrecer a Dios un sacrificio por los pecados de sus soldados difuntos (2. Machab., XIII, 43-46). Aquella acción —nos dijo— estaba inspirada en la idea de la resurrección y del perdón de los pecados en el fuego purgante, idea que nos confirma Jesucristo en el Evangelio de San Mateo, pues al decir Nuestro Señor que hay pecados que no se perdonan ni en esta vida ni en la otra (San Mateo, XII, 32), nos enseña también que hay pecados que se perdonan en la otra vida, en referencia a la expiación completa de los pecados mortales absueltos y de las culpas veniales, como sabemos por el catecismo de la doctrina católica.

El Consiliario Nacional de las Juventudes Tradicionalistas infirió en la necesidad que tienen de nuestros sacrificios y oraciones las benditas almas del Purgatorio, que esperan que tengamos piedad de ellas. En el caso de los difuntos de la Cruzada de 1936-1939, nos dijo que es nuestro deber de caridad como cristianos acordarnos no solo de nuestros muertos, sino también de los del enemigo. Porque aunque la causa del enemigo —la República marxista— era intrínsecamente perversa, no todos los combatientes del bando rojo —en su mayor parte bautizados y muchos de ellos reclutas— se habrán condenado al Infierno; un buen número de ellos probablemente muriesen en estado de gracia y por tanto aguardan asimismo la misericordia de Dios y nuestra intercesión para librarse de sus sufrimientos.

Finalmente, en su impecable homilía, que tuvo algo de arenga patriótica, D. José Ramón nos exhortó a perpetuar la causa de los que lucharon por Dios y por España en la última Cruzada y a no desanimarnos, recordándonos que si bien en la Iglesia militante cada vez somos menos, las ánimas de la Iglesia purgante son numerosísimas, al igual que las de la Iglesia triunfante, que interceden por nosotros en la Gloria de Dios.


Concluida la misa, varios de los asistentes nos juntamos junto a la puerta de la capilla para hablar de cómo padecieron la guerra nuestras familias y antepasados. Seguidamente, acudimos a un bar cercano, en el que con unas buenas cervezas para reponernos de las altas temperaturas veraniegas, disfrutamos de un partido del Mundial en la agradable compañía de nuestro capellán.

¡Honor y gloria a los muertos de la Cruzada!
¡Viva Cristo Rey!
¡Viva el Requeté!

domingo, 30 de abril de 2017

¡No a la retirada de la Cruz de los muertos de la Cruzada en Órgiva!

Animamos a todos nuestros lectores a firmar la siguiente petición: NO RETIRAR LA CRUZ DE LOS CAÍDOS DE ÓRGIVA.

Se trata de otra cruz que quieren quitar, esta vez en Órgiva, en la Alpujarra granadina, aludiendo razones de la falsa memoria histórica, que en realidad no es sino olvido histórico, pues la cruz, además de representar la fe cristiana de nuestros padres, sirve de piadoso recuerdo a los que murieron en la contienda de 1936.


Órgiva tiene muchas prioridades de las que debería ocuparse el Gobierno Municipal: carreteras infames, hospital, limpieza, infraestructuras municipales, juzgados, empleo, transparencia, participación....... Quitar esta Cruz que no contiene ninguna inscripción y ha sido punto de encuentro y disfrute de muchas generaciones no es ninguna demanda vecinal. No genera ningún conflicto. Actitudes talibanes de destrucción de una Cruz no producen ninguna reparación a nadie. Sólo se explica desde el intento de crear divisiones artificiales ya superadas.

NO RETIRAR LA CRUZ DE LOS CAÍDOS DE ÓRGIVA 

viernes, 2 de septiembre de 2016

«¡Yo no disparo contra España!». Luis Huelín Vallejo, mártir de la Tradición

Tal día como hoy, 2 de septiembre, en 1936, era asesinado por los rojos el jefe del Requeté malagueño, el joven Luis María Huelín Vallejo.


Luis Huelín, «de palabra fogosa y vibrante, que entusiasma a las gentes» —como diría su compañero José María Vallejo— había fundado la Agrupación Escolar Tradicionalista (AET) de Málaga y era jefe del Requeté.

De familia tradicionalista, sus dotes oratorias se apreciaron pronto. El 25 de julio de 1934, día de Santiago, los tradicionalistas malagueños realizaron diversos actos, según daba cuenta El Siglo Futuro. Por la tarde tuvo lugar una velada, durante el transcurso de la cual el joven Luis hizo uso de la palabra, en nombre del Requeté, en un admirable discurso que fue interrumpido constantemente por las ovaciones entusiásticas del público. En él hizo un llamamiento a todos los jóvenes, ya obreros o de otra clase diferente, a ingresar en las fuerzas de nuestra Comunión, de las que hizo un cumplido elogio, así como de la bandera gloriosa que defienden.

El 19 de marzo de 1935 se constituía en Málaga la Agrupación Escolar Tradicionalista en los locales de la Juventud Tradicionalista, siendo Luis Huelín nombrado presidente de la agrupación (véase nota de prensa).

Como muestra de su actividad propagandística en pro de los ideales de la gloriosa Comunión Tradicionalista, podemos contar que el domingo 14 de abril de 1935, salió de Málaga en viaje de propaganda, acompañado por el obrero Juan Luque, con el propósito de visitar varios pueblos y ultimar en ellos la organización de Juventud y de Sección Obrera de la Comunión (véase nota de prensa).

En julio de 1935, el presidente de la AET granadina, Jacinto Martín Rodríguez, al ser preguntado por la mejor AET de su distrito en una entrevista a El Siglo Futuro (periódico de mayor tirada de la Comunión Tradicionalista), contestaba:

La de Málaga, gracias a su insustituible presidente, Luis Huelín Vallejo. Este es un muchacho muy trabajador, entusiasta y competentísimo. En la A. E. T. malagueña funcionan admirablemente la sección deportiva, que tiene frecuentes y afortunados encuentros con otros equipos, y la Delegación de Cultura, que hace poco organizó una conferencia a cargo del catedrático don Feliciano González Ruiz.

Cuenta con más de 200 afiliados. Además, Huelín Vallejo, siguiendo las instrucciones que le di cuando me visitó, ha fundado una A. E. T. en Antequera, presidida por Ramírez Moreno, y muy pronto fundará otra en Ronda. Por ley de justicia he de destacar que estos éxitos corresponden a Huelín, pues sin él nada o muy poco hubiéramos logrado en la ciudad hermana y su provincia.

El 2 de septiembre de 1935, justo un año antes de su asesinato, el joven estudiante y requeté escribía el siguiente artículo, aparecido en las columnas de El Siglo Futuro, en el que narraba el encuentro de los requetés malagueños con los de Burriana, Reinosa y Gijón:

ESTANCIA DE LOS REQUETÉS DE BURRIANA Y REINOSA EN MÁLAGA

Málaga, 2 de septiembre de 1935
El domingo, a las diez y media de la mañana, procedentes del vecino pueblo de Antequera, llegaron a nuestro Centro los valientes requetés burrianenses, que tan famosos se van haciendo en su atrevida vuelta a España. 
Por no haber noticia alguna de su llegada, no había en ese momento ningún directivo en el Círculo: solamente se hallaban los simpáticos «Pelayos» celebrando sus ruidosas sesiones semanales, que recibieron a los expedicionarios con el consiguiente entusiasmo y alboroto.
Después de ser obsequiados y recorrer los diversos departamentos del Secretariado, marcharon en compañía del presidente de la A. E. T. a la Catedral a cumplir los deberes religiosos, admirando de paso la grandiosidad de la Basílica. 
Antes del almuerzo tuvieron un cambio de impresiones con dicho presidente de la A. E. T., con el jefe de los requetés y con el presidente de la Juventud.
La tarde la dedicaron a contemplar las bellezas de la capital y sus alrededores, pasando después a entrevistarse con la Directiva de la Comunión.
A la mañana siguiente, y estando ultimando los preparativos de la marcha, nos vimos agradablemente sorprendidos con la también inesperada llegada de los no menos animosos y entusiastas requetés de Gijón y Reinosa, procedentes de Almería.
Fue realmente emocionante el encuentro de estos muchachos, que con tanto cariño por la Idea van sembrando el espíritu de sacrificio, tan necesario para nuestra organización.
Fueron asimismo atendidos debidamente por los socios que en ese momento se hallaban en el Centro. Allí acordaron marchar reunidos, y acompañados por varios directivos y numerosos jóvenes, hasta la carretera de Cádiz, emprendiendo de nuevo la penosa marcha, que sólo el Ideal bien sentido puede hacer agradable. Varios vivas alusivos fueron el adiós a estos queridos compañeros, que en su breve estancia en ésta han sabido de tal manera captarse nuestras simpatías.
Luis Huelín

Cabecera del diario tradicionalista de Málaga: Boinas Rojas (1937)

Al producirse el Movimiento Nacional del 18 de julio de 1936, los requetés de Málaga lo tenían todo preparado. Su misión inicial era ocupar el Ayuntamiento, Correos y Telégrafos. Luis Huelín actuó como enlace en los trabajos preparatorios entre Gra­nada y Málaga. Estuvieron esperando la orden de los mandos militares, pero la orden no llegó, así es que, dueños los rojos de la ciudad, vino la dispersión y cada uno hizo lo que pudo por su cuenta.

Luis se hospedó en la fonda de Valeriano Sanz, en Colmenar, según relata el libro República y Guerra Civil en la Axarquía. La mala fortuna quiso que el 25 de agosto los rojos registraran la casa, hallando en ella al joven requeté. El 2 de septiembre sería asesinado por negarse a disparar contra el ejército liberador de España.

Con motivo de su muerte, la publicación tradicionalista Boinas Rojas, de Málaga, dedicaba el siguiente artículo nuestro joven requeté, narrando su heroica muerte:

Hoy que los restos de Luis María Huelín Vallejo van a recibir cristiana sepultura en el panteón de su familia, en el cementerio de San Miguel de esta ciudad, queremos destacar el rasgo heroico que fue causa de su muerte.
Prisionero de los rojos, se hallaba en la mañana del 2 de septiembre del próximo pasado año en la avanzadilla del frente de Villanueva de Cauche, cuando los nuestros atacaron aquella posición.
Los milicianos que la guarnecían intentaron defenderla, y el jefe que los mandaba llamó a Luis y, entregándole un fusil, le ordenó hiciera fuego contra los soldados que avanzaban por la carretera de Antequera.
Luisito (era un muchacho de cara aniñada que acababa de cumplir los diecinueve años) no dudó ni un momento; miró a los nacionales, que se acercaban, y arrojando lejos de sí el fusil, gritó: «¡Yo no disparo contra España!»
Instantes después caía al suelo herido de dos balazos que le dispararon los rojos y moría como más de una vez había dicho a sus íntimos que deseaba morir: gritando ¡Viva Cristo Rey! y besando la medalla de congregante de la Santísima Virgen y de San Luis Gonzaga.
¡Hermosa y cristiana muerte, que nos complacemos en presentar, como modelo digno de ser imitado, a todos los malagueños, y de un modo especial a los amigos y compañeros del heroico Luis Huelín! 
Reproducido por La Guinea Española (27/06/1937)

Un hermano de Luis, Guillermo María Huelín Vallejo, luchó valientemente como requeté desde que se liberó Málaga. Después se hizo Alférez provisional de infantería, y en la primavera de 1938 murió en las filas del Tercio Virgen de las Nieves. Siempre llevaba en sus bolsillos una tarjeta postal de aquel célebre dibujo de «Ante Dios nunca serás héroe anónimo», y en ella había escrito: «¡Viva la muerte pensando en Dios y en la Pa­tria! ¡Viva el Requete! ¡España por Santa María!».

Calle Alférez Huelín Vallejo en Málaga
imagen tomada de http://mosaicosdemalaga.blogspot.com.es/

sábado, 23 de abril de 2016

Don Antonio Arrue, detenido en Granada durante la Cruzada

Antonio Arrue Zarauz (1903-1976)
Cuando el Príncipe Regente volvió a entrar en la «zona nacional» el 28 de noviembre [de 1937], una de sus primeras decisiones fue nombrar a Antonio Arrue su secretario personal. Y como tal le acompañó en su gira de casi 4.000 kilómetros por tierras vascas, castellanas, extremeñas y andaluzas, siendo recibidos de forma «triunfal» en todos los lugares donde había unidades del Requeté, un hecho que provocó no pocas suspicacias en la Junta Militar de Burgos ante el potencial político que podía alcanzar el carlismo en el «bando nacional».

Descansando en La Ventilla, cerca de Motril, tras haber visitado la Alpujarra granadina, recibieron el 21 de diciembre la orden de detención contra Arrue, orden que respondía a un requerimiento de la Auditoría de la VI Región Militar, con base en Burgos. Solo la mediación de personalidades cercanas a la comitiva hizo posible que el dirigente guipuzcoano se pudiera presentar voluntariamente, evitando así la sorprendente escena de que la Guardia Civil se llevara detenido a un miembro de la Junta Nacional Carlista de Guerra. Dos destacados integrantes de la delegación, Antonio Garzón y Rafael de Olazábal, fueron los encargados de acompañar en coche a Arrue hasta Granada, donde ingresó en la prisión provincial.

Todavía sin haberse recuperado de esta desagradable sorpresa, el propio Príncipe Regente se encontró, al regresar a su residencia en Granada, la carta en la que Franco le invitaba «por el bien de España» a que saliera cuanto antes de ella. Se la entregó personalmente el comandante Mazas, que se había desplazado expresamente a Granada con esta misión. Don Javier pidió al correo que solicitara «al generalísimo» una audiencia lo antes posible. Según relata el marqués de Valdespina, cuando el enviado de Franco abandonaba la casa, en las escaleras, se produjo un fuerte altercado entre el militar y Olazábal, quien «le cantó las cuarenta», echándole en cara que tanto la detención de Arrue como la expulsión de Don Javier eran una venganza por la fuerza que estaba adquiriendo el carlismo (Orbe y Vives, 1938).

Arrue quedó en situación de prisión incomunicada, siendo inútiles los intentos de verle, «en vista de lo cual, se le mandaron unos colchones y mantas, así como su maleta y la cena». Dolores Valero de Rojas, una de las responsables de la organización de las Margaritas en Granada, quedó encargada de que a Arrue no le faltara nada, mientras que la delegación carlista regresaba a Burgos para cumplimentar el encuentro con Franco.

El relato de esta expulsión no deja pasar por alto la coincidencia de que el 22 de diciembre se cumpliera exactamente un año de que Manuel Fal Conde, mano derecha de Don Javier, también «cumpliendo órdenes superiores», se viera obligado a pasar la frontera portuguesa camino de su destierro en Lisboa. «Justo al año –sigue el testimonio Ignacio de Orbe y Vives– el Señor (Don Javier) sale de Granada para atravesar los Pirineos, cumpliendo órdenes del Jefe del Estado». «A las 8 y cuarto de la mañana, emprendemos viaje a Sevilla, no sin antes haber testimoniado todo nuestro agradecimiento a la familia Contreras (en cuya casa se hospedaba) por las atenciones recibidas y trato dispensado a SAR. El Señor pidió a la familia Contreras que hicieran extensivo su agradecimiento a todo el pueblo de Granada. A Dolores (Valero) pidió se ocupara de que a Arrue nada le faltara y que las Margaritas hicieran lo posible para que, mientras estuviera en la cárcel, lo pasara lo mejor posible. Con el alma llena de tristeza por los últimos acontecimientos, salimos rumbo a Sevilla», para, después, ir a Burgos, desde donde, tras una tensa entrevista con Franco, Javier de Borbón-Parma se dirigió a San Sebastián y de aquí, el día 27 de diciembre, a la frontera de Hendaya (Orbe y Vives, 1938).


* Extracto del artículo de Manuel Martorell: Antonio Arrue, el carlista que colaboró en el relanzamiento de Euskaltzaindia en la revista Euskera, número 56.

Biografía de Antonio Arrue Zarauz en El Matiner Carlí.

viernes, 4 de marzo de 2016

Jesús Comín

Tal día como hoy, un 4 de marzo de 1939, moría el insigne tradicionalista aragonés D. Jesús Comín Sagüés.

Jesús Comín Sagüés
(Zaragoza, 1889 - Zaragoza, 1939)

Abogado español, doctorado en Filosofía y Letras, n. el 19 de abril de 1889 y m. en febrero de 1939.
Perteneció al Cuerpo de Archivos, Bibliotecas y Museos, habiendo ocupado cargos universitarios. Poseía una extensa cultura y se había especializado en estudios políticos, filosóficos, literarios e históricos. Desde los comienzos de su juventud su actuación fue continua, tanto en el campo del catolicismo activo como en el terreno político.

Militó toda su vida en el carlismo, siguiendo la senda de todos sus antepasados. Su abuelo paterno, don Bienvenido Comín, eminente jurisconsulto aragonés y ecritor, fue quien en la famosa Junta de Londres expuso a Carlos VII, y a requerimientos de éste, los fundamentos jurídicos de sus derechos al trono de España, y más tarde, durante la guerra civil, ocupó el cargo de secretario de despacho de don Carlos, encargándose de los asuntos civiles y de Estado. Su padre, Francisco J. Comín, decano de la Facultad de Derecho, fue el redactor de alguno de los magníficos manifiestos de don Jaime de Borbón. Su tío carnal, Pascual Comín, desempeñó el cargo de delegado político de don Jaime en España, a raíz de la disidencia de Mella.

Jesús Comín fue elegido diputado en las elecciones el 19 de noviembre de 1933 y en las del 16 de febrero de 1936. De su labor parlamentaria, amplia y extensa, resalta su famosa intervención sobre la F. U. E. en febrero de 1934, que estuvo a punto de originar la caída del Gobierno y que fue causa, a los pocos días, de la dimisión del ministro de Instrucción pública, así como las interpelaciones sobre Canfranc y Cataluña, la primera de las cuales provocó el viaje a Canfranc de los ministros de Hacienda y Obras públicas, Chapaprieta y Cid. Merecen destacarse también sus profundos trabajos sobre legislación municipal en la Comisión de Gobernación y sus gestiones continuas en pro de los intereses de la región aragonesa.

Propagandista formidable, recorrió toda España tomando parte en innumerables actos carlistas y del Bloque Nacional que presidió Calvo Sotelo. Éste, con quien le unía una gran amistad, tenía un alto concepto de las dotes políticas de Jesús COMÍN, en quien había puesto grandes esperanzas. Fundó el semanario carlista de información El Lunes y colaboró en innumerables periódicos y revistas.

D. Jesús Comín, comandante, conversando con dos alféreces del Requeté aragonés(Fotografía tomada de Documentos y Archivos de Aragón)

Fue jefe regional del Tradicionalismo en Aragón y el alma de la Comunión en tierras aragonesas, a la que dio un impulso gigante. En tiempos de la monarquía de [el llamado] Alfonso XIII tomó parte en cuantas conspiraciones jaimistas se organizaron y rechazó las facilidades de encumbramiento político que se le ofrecieron durante la dictadura del general Primo de Rivera. Plenamente convencido de que solamente por la violencia se salvaría España del estado caótico en que la sumía la República, figuró en todos los complots tramados para destruirla, así como en los preparativos del Movimiento Nacional, prestando relevantes servicios. Demostró siempre gran entusiasmo, patriotismo y actividad y al producirse el Alzamiento presentó en el cuartel de Castillejos, de Zaragoza, gran número de requetés.

El día 20 de julio de 1936 se trasladó a Pamplona para llevar armas al general Mola, y el 22 repitió el viaje, cruzando con gran peligro los pueblos sublevados. En Navarra, merced a sus activas actuaciones, se organizó el tercio de Doña María de las Nieves, con el que marchó el día 24 a Zaragoza, imponiendo con dichas fuerzas la tranquilidad en aquella capital, que abrazó resueltamente el Movimiento liberador y enarboló la bandera española en la Diputación provincial y demás centros oficiales.

La Junta Regional Carlista de Navarra le nombró comandante del Requeté. Al día siguiente, 25 de julio, escoltado por los requetés navarros y aragoneses, llevó y repuso en su antiguo trono del salón de sesiones del Ayuntamiento de Zaragoza la imagen de la Virgen del Pilar que las autoridades municipales sectarias habían sacado de las Casas Consistoriales y que se hallaba en depósito en la Seo. Fundó los tercios de Requetés aragoneses, siendo el primero el del Pilar y haciendo con ellos vida de campaña. Allá donde actuaban sus requetés, estaba siempre él, infundiéndoles, con su presencia y ejemplo, bríos y entusiasmo.

Ocupaba los lugares de mayor peligro, hasta el punto de que las autoridades militares hubieron de llamarle la atención en varias ocasiones ante el riesgo que corría, ya que se acercaba hasta las primeras líneas de fuego. Fue de las primeras personas que entraron en Teruel y Caspe al frente de las fuerzas conquistadoras hasta la frontera con el fin de realizar sus servicios. Ello provocole una pulmonía (agravada a consecuencia de las lesiones causadas por la bomba antes aludida y las que le produjo en el pulmón un grave accidente de automóvil sufrido en el frente de Teruel en enero de 1937 que, además, le ocasionó un grave magullamiento general), falleciendo a los once días de guardar cama. Presidieron su entierro todas las autoridades, entre ellos, los generales Monasterio y Moscardó. En el acto del sepelio, y ante la tumba que iba a recibir sus restos mortales, el general Monasterio pronunció estas palabras:

«Estoy autorizado a decirlo: la guerra se ha ganado porque Zaragoza la ganó en los primeros días. El triunfo de Zaragoza se debe en gran parte a Jesús Comín.»


Extraído de la Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana (Espasa, 1944). Volumen III. Pags. 389-390

sábado, 19 de diciembre de 2015

La llegada a Granada de S.A.R. Don Javier de Borbón Parma

Tal día como hoy, un 19 de diciembre de 1937, en plena Cruzada de Liberación, llegaba a Granada el augusto caudillo de la Comunión Tradicionalista, S.A.R. el príncipe Don Javier de Borbón Parma (padre del actual abanderado de la Comunión Tradicionalista, Don Sixto Enrique). Fue precisamente en nuestra ciudad donde Su Alteza recibió la orden del General Franco de abandonar España, mostrando así el Generalísimo su particular «agradecimiento» a los requetés. Así es como narraba el acontecimiento el día siguiente la prensa local:

Conforme estaba anunciado, ayer tarde llegó a nuestra ciudad el príncipe don Francisco Javier de Borbón Parma. Una compacta muchedumbre que había salido a recibirlo en automóvil al kilómetro 464 de la carretera de Málaga a Granada, empalme con la de Moraleda de Zafayona, prorrumpió en aplausos y vítores a la llegada del príncipe, a quien le fueron presentadas a su llegada varias personalidades granadinas. Venían con el augusto viajero desde la ciudad vecina don Antonio Garzón, el marqués de Valdespino, don Diego Zuleta, don Rafael y don Jaime Olazábal, don Juan Palomino y los señores Arrué y Pries.
El príncipe, después de agradecer vivamente el entusiasmo de los presentes, en atención a las numerosas señoras que en plena carretera habían acudido a esperarle —no obstante lo desapacible de la temperatura—, dispuso que se continuara la marcha a Granada, donde seguirían las presentaciones, y la dilatada caravana se puso en marcha, siguiendo al coche de Su Alteza. A la entrada de los pueblos del tránsito, numerosas personas, a pesar de no saberse con anticipación el momento preciso de la llegada del príncipe, se agolpaban para contemplar el desfile de la comitiva y correspondían con entusiasmo a las canciones religiosas y patrióticas de las numerosísimas «margaritas» que figuraban en el cortejo.
Don Javier (1889-1977): Abanderado de la
Comunión Tradicionalista como Regente (1936-1952)
y Rey legítimo de España (1952-1977)
El príncipe se dirigió al palacio de doña Francisca Pérez de Herrasti, donde tenía preparado alojamiento. Don Javier, después de ser recibido por la distinguida familia de don Ramón Contreras Pérez de Herrasti, conversó brevemente con doña Dolores Valero, don Alberto Gómez Matarín y don José Gómez Morales, con los cuales se mostró encantadísimo de la cordial acogida que se le había tributado, y al hablar con el citado sacerdote, señor Gómez Matarín, le manifestó que por parte de la Prensa extranjera enemiga de nuestra causa se propala que uno de los propósitos de los defensores de la España auténtica, es restablecer la Inquisición.
Acto seguido comenzó un interminable desfile de personas que estrecharon la mano que el príncipe les ofrecía con llaneza sin igual, entre las cuales figuraban, como nota pintoresca, numerosos «pelayos». Durante el desfile, que duró largo rato, porque el príncipe don Javier conversó afabilísimamente con la mayoría de las personas que acudieron a saludarlo, numerosos boinas rojas daban guardia en el amplio zaguán y en la señorial escalera de los señores Pérez de Herrasti, y la banda dirigida por don Julio Vidal (*) interpretó trozos de zarzuelas españolas. Terminado este homenaje de gran parte de los granadinos al príncipe, éste se retiró a las habitaciones que le estaban destinadas.
A la hora de la cena se sentaron a la mesa con el príncipe don Javier, a más de la familia del señor Contreras Pérez de Herrasti, los señores antes citados como acompañantes de S. A. en su viaje a Granada, y doña Dolores Valero de Rojas, doña María Zabala, don Tomás López Luque, don José Gómez Morales, don Joaquín Dávila e hijo, don Antonio Rojas, don Rafael Moreno González Anleo, don Ramón Garzón, don Julio Muñoz Chápuli y don Julio Vidal. 
Hoy asistirá el príncipe don Javier a la misa de comunión que mensualmente se celebra en la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, a las nueve, para impetrar del Altísimo la salvación de España. Después marchará a la Capilla Real y al Monasterio de San Jerónimo. 
A las once y media de la mañana dará comienzo en el palacio de doña Francisca Pérez de Herrasti, Puentezuelas 35 y 37, la recepción de todas aquellas personas que deseen saludar al príncipe, quien después del almuerzo partirá para la Alhambra y el Generalife y a continuación visitará el estudio del ilustre pintor don Gabriel Morcillo. A la caída de la tarde será obsequiado con un té en el carmen-estudio de don José Maria Rodríguez Acosta.


Extraído de Hoja oficial del lunes (20/12/1937)


(*) Juan Vidal murió en 1962. Dio todo a la Causa. Era recordado por su gracia chispeante, sus enardecidas canciones y Salves a la Virgen, en el frente avanzando, a la bayoneta calada contra los rojillos. Fue leal hasta en su lecho del dolor, cuando le proponían no buenos amigos que, como ellos, traicionara a la Causa legítima (véase la revista Montejurra, n.º 23).

sábado, 10 de octubre de 2015

Emblemas de Tercios de Requetés

Por su interés, reproducimos los siguientes reversos de algunos de los calendarios de bolsillo del círculo Manuel Fal Conde de Granada, nuestro antecesor, con emblemas de algunos Tercios de Requetés destacados.


Calendario de 1984:
Tercio de Requetés Virgen de los Reyes (Sevilla)
Tercio de Requetés Ntra. Sra. de la Victoria (Málaga)
Tercio de Requetés Isabel la Católica (Granada)

Calendario de 1985:
Tercio de Requetés Virgen de los Desamparados (Valencia)
Tercio de Requetés del Rey (Navarra)
Tercio de Requetés Ntra. Sra. de Montserrat (Cataluña)

Calendario de 1986:
Tercio de Requetés Ntra. Sra. del Pilar (Zaragoza)
Tercio de Requetés Ntra. Sra. de Begoña (Vizcaya)
Tercio de Requetés Ntra. Sra. de Covadonga (Asturias)

Calendario de 1987:
Tercio de Requetés de Santiago (Aragón)
Tercio de Requetés de San Jorge (Aragón)
Tercio de Requetés de Almogávares (Aragón)

* Imágenes tomadas de http://calendariodebolsollo.blogspot.com.es/2012/12/carlistas-calendarios-de-bolsillo.html

viernes, 11 de septiembre de 2015

Los requetés de Granada en Cerro Muriano

Tal día como hoy, el 11 de septiembre de 1936, los requetés granadinos regresan a Córdoba tras conquistar a los rojos la localidad de Cerro Muriano en Sierra Morena.

Así narraba su regreso la prensa cordobesa:

Los requetés de Granada en Cerro Muriano
Regresan a Córdoba con trofeos comunistas
A la una de la tarde de ayer regresaron a nuestra capital en varios camiones los requetés de Granada, que habían participado en la toma de Cerro Muriano y donde fueron relevados por soldados de Infantería.
En la plaza de José Antonio Primo de Rivera se les tributó un recibimiento entusiasta. 
Los requetés venían arrastrando banderas que habían cogido a los marxistas en la finca denominada «La Matriz», donde se habían fortificado los rojos admirablemente.
En dicha finca encontraron los requetés periódicos de Jaén, en los que se habla de que Córdoba estaba en poder de los rojos y las listas de todos los combatientes, en los que había muchos nombres tachados, suponiéndose que sean los muertos.
También se incautaron los requetés de correspondencia, entre la que figuraban varias cartas de Moscú dirigidas a dos suboficiales rusos.
Uno de los batallones rojos que había en Cerro Muriano tenía por nombre «El Terrible», e hizo honor a su mote huyendo a la desbandada.

Cerro Muriano (Córdoba)

Extraído de Guión: diario de la mañana (Córdoba, 12 de septiembre de 1936)

sábado, 18 de julio de 2015

Requetés: guerreros ejemplares

Hoy, 18 de julio, día del Alzamiento que libró a España de la barbarie marxista, traemos a colación un artículo aparecido en plena contienda sobre los requetés, esos guerreros ejemplares de la España católica:


Creyó la gentuza marxista que iba a ser invencible y que los pueblos sedes del marxismo y del anarco-sindicalismo iban a estar siempre en su poder. Pero se equivocaron de medio a medio. Y la columna Redondo les dio el mentís con nuestra gloriosa artillería y con los bravos infantes de Cádiz y con los Regulares y con esos heroicos Requetés, cifra y compendio de todas las virtudes militares, hijos del pueblo en su mayor parte. Y es que el Requeté tiene ante todo el peso de una historia de cien años de luchas contra toda clase de liberalismos, mansos y fieros, y siente toda la magnitud histórica de la presente lucha.

Desde el primer momento los Requetés de todas las regiones están en la brecha. Requetés navarros de la tierra de San Francisco Javier que el 19 de julio en la Plaza del Castillo en Pamplona se ponían a las órdenes del gran general Mola. Requetés que figuran en la toma de Irún con un valor legendario y que tienen el supremo dolor de recoger los cadáveres de Pradera, el cerebro del tradicionalismo, que imitando el gesto sublime de García Moreno, de Beunza el gran navarro, de Honorio Maura alegre y optimista, de Matos, del sacerdote Ayesterán y de aquella pléyade de mártires. Requetés toledanos defensores del Alcázar inmortal, gesta sublime que pasará a nuestra historia.


Y estos Requetés Andaluces que en nada desmerecen de los demás. Requetés que toman en breves días pueblos numerosos, algunos de ellos tan importantes como Montoro y Bujalance, que en Lopera saben derrotar a un enemigo numerosísimo reclutado entre la hez de todas las naciones.

Bravos muchachos cordobeses de Ponce de León, ese capitán que tan valientemente sabe luchar, porque como Redondo recibe su aliento en Cristo. Requetés cordobeses, bien estáis demostrando que Córdoba es «Casa de guerrera gente». Requetés jerezanos, paisanos de aquel gran español que se llamó Miguel Primo de Rivera. Requetés granadinos, que reciben lección de españolismo en la tumba de los Reyes Católicos. Requetés de Huelva, que bajo la advocación de la Virgen del Rocío luchan, y cuyo comisario carlista de guerra el batallador exdiputado Saro López entrara el primero en Montoro. Requetés sevillanos, preparados para la guerra por el gran Redondo y por Enrique Barráu, bien os estáis portando, los campos de la campiña cordobesa han tenido una buena cosecha de amapolas en las bermejas boinas de los Requetés.

Requetés, seguid como hasta el presente cosechando nuevos laureles que poner ante el trono del Altísimo, y que al grito de ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Españal! la espada rematada por la cruz, vaya conquistando nuevos terrenos para la Patria.

RAFAEL ORTEGA LÓPEZ
Corresponsal de guerra del Requeté
El Defensor de Córdoba: Diario Católico de Noticias (7 de enero de 1937)

miércoles, 1 de abril de 2015

El Requeté de Granada y la victoria

Así narraba la prensa granadina en 1939 la actuación del heroico tercio de Isabel la Católica y su contribución a la victoria en la Cruzada de Liberación que hoy celebramos:


También la Comunión Tradicionalista ofreció desde el primer momento sus elementos a la autoridad militar. El mismo dia 21 de julio fue facilitada una nota en la que el jefe regional ofrecía al Ejército sus servicios, «pidiendo a Dios y a su Madre Santísima proteja nuestras banderas». Ordenaba también a todos los directivos la organización inmediata de los servicios y terminaba: «No tengo que recomendar a toda nuestra Organización de Granada, hombres y mujeres, que no dejen de tener la vista en lo alto, pues de Dios ha de venir la victoria y la hemos de conquistar con nuestra fe».

El Requeté de Granada estaba constituido desde los primeros meses de la República. Después de las elecciones de febrero los requetés recibieron órdenes superiores que concretaban su actuación en un movimiento contrarrevolucionario. Más tarde se recibieron unos planos acompañados de órdenes en las que designaba a la sierra de Huelva como el sitio de la acción de los requetés granadinos. Allí les esperarían las armas, según las órdenes superiores, y junto con requetés de otras provincias andaluzas se lanzarían a la salvación de España. La precipitación de los acontecimientos, dice el entonces jefe del requeté Luis Montañés, hizo que no se pudiesen llevar completamente a cabo los preparativos.

Se aceleraron de manera extraordinaria, una vez comenzado el Alzamiento. Los requetés actuaron en las diversas milicias. Y, como tales, ya a primeros de septiembre salió para el frente un piquete perteneciente al primer requeté y se trabajaba para la constitución del Tercio Isabel la Católica, que a lo largo de la guerra ha conquistado laureles, junto con las demás fuerzas del Requeté.

Los requetés tuvieron también asignado en Granada el servicio de correo del frente. La sección femenina estaba constituida por las «Margaritas», trabajadoras infatigables en la organización de los servicios que se les encomendaron. Los «pelayos» eran la organización juvenil. Todos trabajaron con personalidad propia hasta el momento de la fusión con Falange Española para dar nacimiento al partido único (...).

Extraído de Hoja oficial del lunes (Granada, 24 de julio de 1939)

lunes, 23 de febrero de 2015

La campaña de Granada en la Cruzada de Liberación y los requetés

Tal día como hoy, la madrugada del 23 de febrero de 1937, los requetés granadinos se dirigían a Sierra Nevada a conquistar las posiciones de los rojos. Así narraba Bernabé Copado la campaña de Granada:

Crónica de guerra de Bernabé Copado.

Entre los hechos portentosos de esta campaña, hemos de contar la conservación de la ciudad de Granada para el movimiento nacional. Ni el 18 ni el 19 se hizo nada en favor de él. Los de la FAI y los comunistas, aprovecharon estos dos días y anduvieron por las calles de la ciudad y en las puertas mismas de los cuarteles, repartiendo con espuertas, pistolas y municiones a los afiliados a sus organizaciones. Entre tanto el General Campins, nadaba entre dos aguas: se reunieron los Oficiales, le amenazaron, y hay quien asegura que alguno pasó de las amenazas a los hechos, abofeteándolo en la reunión. Las tropas permanecieron acuarteladas, y el 20 por la tarde, salieron 18 muchachos decididos a apoderarse de los resortes del mando, y desde aquél momento cambió el aspecto de la ciudad. Unos se dirigieron al Gobierno Civil, del cual se hizo cargo el Comandante D. José Valdés Guzmán: las fuerzas de Asalto que custodiaban el edificio mandadas por un Teniente, se cuadraron y no hicieron la menor resistencia: otros se encaminaron al Ayuntamiento.

Granada durante la Guerra Civil
Entre tanto las turbas se habían hecho fuertes en el laberinto de las callejuelas del Albaicín: después de tres días en que fueron dueños del barrio, se emplazaron unas piezas de la batería del Capitán López Rubio en el Cubo de la Alhambra y se acabó con la resistencia. Sin embargo, la situación de Granada no podía ser más comprometida: toda la provincia estaba en poder de los rojos que rodeaban la ciudad, hallándose por una parte a 12 kilómetros y por otra a 15: se encontraba además la capital aislada, sin posibilidad de comunicación por tierra, y de esta manera permaneció hasta el 20 de Agosto, en que se hizo el contacto en Loja, con las fuerzas mandadas por el General Varela.

Durante el mes de asedio, se vio atacada con frecuencia y ocasión hubo, en que el enemigo se acercó y estuvo a muy poca distancia de la ciudad: tal fué el combate que iniciado en Huétor Santillán vino a terminarse en las cercanías de la Fábrica de Pólvora de El Fargue: en él tomaron parte por el lado de los rojos, grandes contingentes de fuerzas regulares traídas del departamento de Cartagena, que luchaban con furia y se lanzaron repetidas veces a la bayoneta. Las fuerzas de Granada manifestaron energía indomable: derrotaron al enemigo y le cogieron dos piezas de artillería, setenta y dos mil cartuchos, don preciadísimo en aquellas circunstancias de asedio en que iban escaseando las municiones, y 400 granadas de cañón. Los granadinos eran 80: todos han sido propuestos para la medalla militar. Murieron en el compate, el Capitán Albalate y un soldado. Granada sufrió numerosos bombardeos de la aviación roja, y poco a poco fué conquistando el territorio, venciendo dificultades sin cuento. 

El Requeté actuó, desde los primeros momentos, y ha sido uno de los más fogueados en la campaña. Ha luchado al lado de la legión; ha estado en la Columna del General Varela en la operación durísima de Cerro Muriano; tomó sólo con seis hombres, el pueblo de Santa María de Trasierra en la provincia de Córdoba y ha tenido durante varios meses destacados bastantes hombres en la serranía cordobesa. En la posición de La Matriz, se les pasaron muchos Guardias Civiles. Alma de este Requeté de Granada ha sido el Capitán Rodríguez Cueto, tan valiente y buen militar como probado por la adversidad en estos tiempos. He de hacer constar, por ser de justicia, que los puestos más comprometidos del frente granadino, han estado casi siempre encomendados al Requeté. Quiero poner de resalto algunos hechos de esta actuación. En la posición comprometidísima de Tózar resistieron un ataque que duró casi sin interrupción desde el 5 hasta el 11 de Febrero; fueron nombrados en la orden y propuestos para la medalla militar; no tenían trincheras ni defensas, y algún día ni comida.

En Limones, estuvo destacado un piquete al mando del Teniente Afán de Rivera; mantuvieron un ataque que duró desde las seis de la mañana, hasta las seis de la tarde del día siguiente; les acometió el enemigo con artillería, con morteros, con ametralladoras, y no cedieron un palmo de terreno. Esto mismo les aconteció en Órgiva, donde mandaba el Requeté Joaquín Dávila. En En Alcalá la Real, entraron los Regulares por el flanco derecho, y el Requeté mandado por el Teniente Montave, por el izquierdo. No menos heroica ha sido la actuación del Requeté granadino en las operaciones de la Sierra. El 23 de Febrero por la madrugada, salieron 70 requetés al mando del Capitán Rubio Moscoso, camino de Sierra Nevada; llegaron a La Haza de las Papas; subieron al pie del Veleta; al llegar, a las 4 de la madrugada, al albergue, lo encontraron ocupado por milicianos; entablaron combate con los enemigos; unos huyeron y ocho quedaron muertos. Al amanecer, vieron avanzar por la blancura de la nieve, una columna compuesta de unos 400; los dejaron acercarse, y siendo el enemigo cuatro veces superior en número, les hicieron 43 muertos y pusieron en fuga a los restantes, muchos de los cuales murieron de frío en aquellas alturas. Hoy ya se puede mirar con tranquilidad el mapa de la provincia de Granada.

El heroico requeté Granadino (Tercio Isabel la Católica) rinde sus armas a Dios.
http://www.requetes.com/fotos3.html

Categorías del blog

Tradicionalismo granadino (65) Tradicionalismo en nuestro tiempo (50) Carlistas de Granada (36) Comunión Tradicionalista durante el periodo alfonsino (28) Guerra Civil Española (27) Comunión Tradicionalista durante la Segunda República (25) Requetés (25) Cruzada de Liberación (23) Comunión Tradicionalista durante el gobierno de Franco (20) Tercera guerra carlista (20) Historia del carlismo (17) Mártires de la Tradición (17) El Siglo Futuro (15) Prensa tradicionalista (15) S.A.R. Don Sixto (15) Poemas (14) Juan Vázquez de Mella (13) Tercio de Requetés Isabel la Católica (13) Doctrina carlista (12) Primera guerra carlista (10) 18 de julio (9) Familia Real proscrita (9) General Carlos Calderón (9) Guerra de la independencia (8) La Verdad (8) Militares carlistas (8) Rafael Gambra (8) Cofradía Nuestra Señora de los Dolores de Granada (7) Familia Borbón Parma (7) Familia Pérez de Herrasti (7) Guerra Civil en Granada (7) Carlos Cruz Rodríguez (6) Carlos VII (6) Círculo Fal Conde (6) Guerra realista (6) Obispos íntegros (6) Toma de Granada (6) Tradicionalismo malagueño (6) Virgen de las Angustias (6) Alzamiento Nacional (5) Comunión Tradicionalista (5) El Correo Español (5) Fascismo (5) Fiesta de Cristo Rey (5) José Luis Vázquez Dodero (5) Montejurra (5) Unidad católica (5) himnos tradicionalistas (5) Agrupación Escolar Tradicionalista (4) Arzobispos de Granada (4) Carlismo en Andalucía (4) Carlistas célebres (4) Francisco Guerrero Vílchez (4) Juan Marín del Campo (4) Manuel Fal Conde (4) Miguel Ayuso (4) Agencia FARO (3) Benito Mussolini (3) Boletín Fal Conde (3) Carlismo en Hispanoamérica (3) Carlistas de Almería (3) Carlos Hugo de Borbón Parma (3) Crímenes liberales (3) Dios Patria y Rey (3) ETA (3) Fabio (3) Francisco José Fernández de la Cigoña (3) Gabino Tejado (3) General No importa (3) Historia de España (3) Jaime III (3) Javier de Borbón Parma (3) José Miguel Gambra (3) Juan Bertos Ruiz (3) Julio Muñoz Chápuli (3) Liturgia católica (3) Partido Integrista (3) Partido carlista (3) Periodistas carlistas (3) Sixto Enrique de Borbón (3) Víctimas de ETA (3) Víctimas del terrorismo (3) Abadía del Sacromonte (2) Andrés Manjón (2) Balbino Rubio Robla (2) Carlistas de Málaga (2) Catecismo católico (2) Cofradía Nuestro Padre Jesús del Rescate (2) Conde de Rodezno (2) Contra-revolución (2) Corpus Christi en Granada (2) Cristóbal Colón (2) Descubrimiento de América (2) Dos de mayo (2) Día de la Hispanidad (2) El Catolicismo liberal (2) Emilio Ruiz Muñoz (2) Estado y Nación (2) Francisco Elías de Tejada (2) Francisco de Paula Oller (2) G. K. Chesterton (2) General Sanjurjo (2) Gran Capitán (2) Integristas de Granada (2) Isabel la Católica (2) Jaimismo (2) José Gras y Granollers (2) José María Lamamié de Clairac (2) José Sanjurjo (2) Juan Creus y Manso (2) Juan Manuel de Prada (2) La Esperanza (2) León XIII (2) Liberalismo (2) Literatura (2) Maestrantes de Granada (2) Manuel María Fernández de Prada (2) Manuel Senante (2) Marqués de Villores (2) Masonería (2) Melchor Ferrer Dalmau (2) Monarquía tradicional (2) Nación española (2) Revista Cristiandad (2) Revista Montejurra (2) Reyes Católicos (2) San Fernando (2) Siglo de Oro español (2) Tradicionalismo francés (2) Una resistencia olvidada. Tradicionalistas mártires del terrorismo (2) A los 175 años del Carlismo (1) Abrazo de Vergara (1) Academia y Corte de Cristo (1) Acción Católica (1) Adolf Hitler (1) Al-Andalus (1) Alejandro Utrilla (1) Alféreces provisionales (1) Alphonse Kannengieser (1) Andrés Pérez de Herrasti y Pulgar (1) Antonio Aparisi y Guijarro (1) Antonio Blanes Zayas (1) Antonio Iturmendi (1) Antonio Molle Lazo (1) Antonio Pérez Dubrull (1) Asociación Víctimas del Terrorismo (1) Balbino Santos Olivera (1) Bandera de Andalucía (1) Batalla de Lepanto (1) Batalla de Montejurra (1) Batalla de Somorrostro (1) Biblioteca Popular Carlista (1) Blas Piñar (1) Cantos a España (1) Cardenal Cisneros (1) Carlismo (1) Carlismo en Granadam¡ (1) Carlismo en Jaén (1) Carlismo en Navarra (1) Carlistas de Córdoba (1) Carlos Calderón (1) Catolicismo liberal (1) Cayetano de Borbón Parma (1) Cerro Muriano (1) Chafarote (1) Cien Mil Hijos de San Luis (1) Club de tertulia Secondo Venerdi (1) Comunismo (1) Comunión Tradicionalista Carlista (1) Conde de Arana (1) Conde de Padul (1) Conrado Reiss (1) Conservadurismo liberal (1) Coronavirus (1) Coronel Longo (1) Cruzadas (1) Crímenes comunistas (1) Crímenes nazis (1) Dalmacio Iglesias (1) Devociones (1) Dinastía carlista (1) Dinastía usurpadora (1) Dionisio Bolívar (1) Don Quijote de la Mancha (1) Edad Media (1) Editorial Católica Española S. A. (1) Editorial Tradicionalista (1) Eduardo Baselga Recarte (1) Efemérides carlistas; Luis Infante; (1) El Cruzado Español (1) El Pensamiento Navarro (1) Emigración carlista (1) Emilia Pardo Bazán (1) Emilio Barrera Luyando (1) Engelbert Dollfuss (1) Enrique VIII de Inglaterra (1) Eoin O'Duffy (1) Erasmo de Rotterdam (1) Expulsión de los moriscos (1) Felipe VI (1) Fernando III el Santo (1) Francisco Javier Mier y Campillo (1) Francisco Javier Simonet (1) Francisco Navarro Villoslada (1) Francisco Suárez (1) François Hotman (1) Fraternidad de San Josafat (1) Fray Leopoldo de Alpandeire (1) Fray Luis de Granada (1) Friedrich Engels (1) Fructuoso Pérez (1) Fueros (1) Félix Sardá y Salvany (1) Gabia Chica (1) General (1) General Barrera (1) General Elío (1) Generales carlistas (1) Guerra de Ucrania (1) Hacienda Jesús del Valle (1) Hermandad Sacerdotal San Pío X (1) Hijas de Cristo Rey (1) Historia de Andalucía (1) Historia del Tradicionalismo Español (1) Historia del liberalismo (1) Homilías (1) Ignacio Baleztena Ascárate (1) Isabel II (1) Isidoro Pérez de Herrasti y Pérez de Herrasti (1) Jaime Balmes (1) Jaime de Carlos Gómez-Rodulfo (1) Javier de Quinto (1) Jean-Jacques Rousseau (1) Jesuitas (1) Jesús Evaristo Casariego (1) Joaquín Ímaz Martínez (1) Josefismo (1) Josep Carles Clemente (1) José Carlos Clemente (1) José Luis Rubio Willen (1) José Luis Zamanillo (1) José Manuel Baena Martín (1) José María Arauz de Robles (1) José María Ruano (1) José María Valiente (1) José María de Arévalo (1) José María de Pereda (1) José Meseguer y Costa (1) José Millán Astray (1) José Moreno Mazón (1) José de Castro y Serrano (1) Juan Antonio Ansaldo (1) Juan Calvino (1) Juan Donoso Cortés (1) Juan José Vivas-Pérez (1) Juan María Roma (1) Juan Sáenz-Díez (1) Judaísmo (1) Judíos y católicos en Austria-Hungría (1) Julio Nombela (1) Karl Marx (1) La Hormiga de Oro (1) Legión Española (1) Leonardo Castellani (1) Leopoldo Eguilaz Yanguas (1) Lorenzo Ros (1) Lorenzo Sáenz y Fernández Cortina (1) Los últimos de Filipinas (1) Macarena Olona (1) Maite Araluce Letamendia (1) Manifiesto de los Persas (1) Manto de la Virgen de las Angustias (1) Manuel Fernández de Prada (1) Manuel Polo y Peyrolón (1) Manuel Sola Rodríguez-Bolívar (1) Marcelino Menéndez Pelayo (1) Marián Vayreda (1) Marqués de las Torres de Orán (1) Martin Luther (1) Martín Lutero (1) María del Pilar Bertos Herrera (1) Mauricio de Sivatte (1) Miguel de Cervantes (1) Misa tradicional (1) Misa tridentina (1) Montejurra 76 (1) Mozárabes (1) Muertos por Dios y por España (1) Mártires de La Garrofa (1) Médicos de Granada (1) Natalio Rivas Santiago (1) Navidad (1) Nos que valemos tanto como vos y todos juntos más que vos (1) Obispos de Almería (1) Oliveira Salazar (1) Oswald Mosley (1) Padre Manjón (1) Papa Pío XII (1) Pedro Calderón de la Barca (1) Pedro Sánchez Eguzquiza (1) Pensadores tradicionalistas (1) Periodista José Fernández Martínez (1) Periódico El Triunfo (1) Programa tradicionalista (1) Protestantes (1) Protestantismo (1) Príncipe heroico y soldados leales (1) Quintillo (1) Ramón María del Valle-Inclán (1) Ramón Nocedal (1) Rebelión de las Alpujarras (1) Reforma protestante (1) Revolución francesa (1) Reyes de Aragón (1) Reynaldo Brea (1) Romerías (1) Rufino Peinado (1) Sagrado Corazón de Jesús (1) Salvador Morales Marcén (1) San Agustín (1) San José (1) San José de Calasanz (1) San Pío X (1) Sanfermines (1) Santiago Apóstol (1) Sebastian Brunner (1) Separatismo (1) Sitio de Ciudad Rodrigo (1) Sodomía (1) Sucesos de Montejurra (1) Sylvia Baleztena Abarrategui (1) Terciarios franciscanos (1) Tercio Nuestra Señora de la Merced (1) Tercio de Navarra (1) Tercio de Requetés Nuestra Señora de las Angustias (1) Tirso de Olazábal (1) Tolkien (1) Tomás Domínguez Arévalo (1) Ulrich Zwingli (1) Ulrico Zuinglio (1) Vicente Casanova y Marzol (1) Viena (1) Vox (1) Wiener Kirchenzeitung (1) mal menor (1) marxismo (1) piloto Lacombe (1) reseñas de libros (1) Ángel David Martín Rubio (1) Ángel Ganivet (1) Órgiva (1)